Ausentes con aviso

Ausentes con aviso
COLON 0 - BANFIELD 0: Colón y Banfield tuvieron varias chances para convertir, pero extrañaron al Bichi Fuertes y a Silva, sus goleadores, y debieron conformarse con el empate en cero.
Hubo un vacío que no supieron ocupar bien. Compartieron esa carencia. La pelota llegaba a las áreas y no aparecían los que tienen como habilidad meterla adentro del arco. No aparecían, claro, porque no estaban. La mejor carta de cada uno de los mazos quedaron guardadas. Sin Esteban Fuertes (lesionado) ni Santiago Silva (suspendido), dos corazones del gol, Colón y Banfield se fueron acostumbrando con el paso de los minutos a no saber cómo convertir hasta que empezaron a ver con simpatía el reparto de puntos. Una división que le dejó un gusto más agradable a este Taladro invicto por tratarse de una excursión a una cancha legendaria por lo complicada.

El ingreso de Battión por Cristian García fue la señal de que, a los 27 del segundo tiempo, Falcioni le bajó el telón a un partido que se le había presentado problemático. Sin embargo, hubo una particularidad: contradictorio, curioso o como se lo quiera calificar, en el compromiso donde más incómodo se sintió tácticamente, Banfield fue el que más cerca estuvo de abrazarse al éxito. En la búsqueda de capturar la punta del torneo al menos transitoriamente, su funcionamiento mostró grietas, principalmente en el primer tiempo. Pese a esto fabricó acciones más que potables para desnivelar, mal definidas por la inoperancia de García y de Barraza (es lateral...), aunque sería injusto soslayar las meritorias tapadas de Pozo en esas situaciones.

Los de Pelusa padecieron cuando salían a presionar en el medio y dejaban huecos que aprovechaba el adversario. Quilez y Ricky Gómez ganaban por las bandas a espaldas de James y de Quinteros, Bertoglio y Acosta se lanzaban con pelota dominada y espacios, el equipo conseguía cierta triangulación de toques. Encima, Bustamante fallaba en la marca en la izquierda y el conjunto de Mohamed lastimaba por ese sector constantemente. Con mucha movilidad de sus jugadores, en Colón siempre se veían hombres libres. Su problema fue no poder refrendar su supremacía en la chapa.

Del otro lado se veían a un James apagado (venía de ser figura), un Erviti empecinado en trasladar más de lo aconsejable (perdió muchas por ese motivo) y un Cristian García a años luz de la rebeldía y el sacrificio de Silva. En el segundo tiempo Banfield se retrasó (ya no apretó mal como en el PT) y Colón no pudo vulnerar sus dos líneas de cuatro. Sin el Bichi ni el uruguayo dieron muchas ventajas. Y el empate, en definitiva, les terminó cayendo bien a los dos.

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