Mal de ausencia de economistas en los debates sobre el proyecto

A pesar de que se discuten conceptos económicos y de que las "medianomics" estallan en el mundo.
Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Marshall Mc Luhan, Giovanni Sartori, Noam Chomsky o Umberto Eco. Las referencias intelectuales en el debate sobre la ley de medios abundan en sociólogos, comunicadores, filósofos y escritores. Sin embargo, a pesar de que la polémica se centra en términos y conceptos eminentemente económicos, como determinar qué es y qué no es una posición dominante de mercado, los economistas vienen brillando por su ausencia en esta discusión. Y el hecho adquiere más contraste cuando se ve que el campo de las "medianomics" (economía de los medios de comunicación) está en plena efervescencia intelectual a nivel internacional.

"Los economistas especializados en economía de la regulación son ampliamente consultados en cualquier parte del mundo cuando se trata de estos asuntos... menos acá", remarcó Javier Finkman, economista y profesor de la UBA, en su último posteo en economicamente, el blog que escribe en iEco.com. Sus colegas coinciden: "La verdad es que llama mucho la atención la ausencia de economistas especializados en cuestiones de competencia, que podrían enriquecer el debate", cuenta Fernando Navajas, profesor de la Universidad Nacional de La Plata.

A nivel internacional, el campo que se conoce como "medianomics" está que arde, por el momento revolucionario en el que se encuentra la industria a partir de los avances tecnológicos.

Hay toda una línea de investigaciones sobre la "economía de la atención", que trabaja la hipótesis de que en los años que vienen la "atención" será un bien cada vez más escaso. Los supuestos de este campo los dio el Nobel de Economía Herbert Simon en 1971, pero los desarrollos teóricos más sofisticados llegaron recién en la última década.

En el mundo financiero, la referencia como experto es el economista Robert Chachas, ex Merril Lynch y actualmente en Lazard, quien viene describiendo un panorama bastante desolador para los medios. En la vereda de enfrente, Robert Picard, otra estrella de las medianomics, cree que las proyecciones apocalípticas para la prensa gráfica son exageradas. En su blog themediabusiness.blogspot.com lo más interesante son los debates con los lectores. Uno de ellos cuenta que, contra la idea generalizada de que "los jóvenes leen poco", en los campus universitarios de EE.UU. los periódicos estudiantiles, con buenos contenidos locales, tienen un 70% de penetración. "Uno entra a un campus y no ve estudiantes leyendo contenidos en sus celulares o notebooks, sino con periódicos de papel bajo el brazo", agrega.

En la Argentina, los economistas que se dedicaron a investigar la dinámica de los medios se cuentan con los dedos de una mano. Desde la Universidad de Texas, el profesor argentino Alejandro Zentner viene estudiando el negocio de la TV abierta a nivel local. Y Rafael Di Tella, de Harvard, acaba de terminar un trabajo que muestra cómo en los últimos diez años el volumen de pauta del Estado es inversamente proporcional a la cobertura de casos de corrupción en los medios.

Uno de los informes recientes más interesantes en este área lo hicieron Manuel Garrido y Sam Schulhofer-Wohl (ambos de Princeton). Demostraron que el cierre del Cincinnati Enquirer en 2007 -era el único diario en la ciudad- trajo un descenso dramático en niveles de participación ciudadana: subió la tasa de reelección de políticos, bajó la de concurrencia a votar y hubo menos candidatos para competir por cargos municipales.

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