Aurelio Serra, gerente de Magic Star, y el polémico proyecto de ley que favorecería a las salas de juego Bingo: "No sólo no sacaremos a nadie, sino que seguiremos sumando gente"

La Legislatura bonaerense podría aprobar una ley que extendería las licencias de los bingos hasta el año 2025. Y sacaría la cláusula que obliga a tener un empleado por cada tragamonedas. "En nuestro caso, no nos cambiaría nada", dijo el responsable del Bingo local. Recordó que "ya renovamos el año pasado por catorce años" y aseguró que "necesitamos todavía más empleados".
La propuesta del gobierno provincial de impulsar la renovación automática hasta el año 2025 de las licencias para la explotación de las salas de bingo y las máquinas tragamonedas que funcionan en el territorio bonaerense ha despertado fuertes polémicas. Mientras se alzan las voces de los detractores al proyecto de ley que planea tratar la Legislatura, Aurelio Serra, gerente de Magic Star, la empresa que desembarcó el año pasado con un amplio complejo de juegos de azar en Olavarría, aclaró ayer que "a nosotros esa prórroga no nos cambiaría prácticamente nada. Lo único que haría sería agregarnos unos añitos más porque acabamos de renovar el año pasado por el término de 14 años".

En su edición de ayer, EL POPULAR publicó un dato llamativo: en la página web oficial de Loterías y Casinos de la Provincia, Olavarría figura como ciudad sede de dos salas de bingo, que aparecen con idéntica dirección y nombre de fantasía. Serra, que el martes a la tarde no estaba al tanto de la situación, comentó ayer que "ya llamé yo mismo a Lotería porque lo más probable es que hayan tenido un error de ellos al cargar los datos en Internet. Seguramente lo modificarán enseguida".

Los dos puntos más cuestionados del proyecto de ley que ya llegó a la Legislatura provincial son la renovación automática de las licencias de bingos hasta el año 2025 y la desaparición de la actual cláusula reglamentaria que obliga a las salas a contar con un empleado por cada máquina tragamonedas. Serra les restó importancia práctica a las dos cuestiones.

Sobre la extensión de las licencias dijo que "es una idea, y por ahora nada más que eso, que a nosotros particularmente no nos cambiaría nada y sólo nos agregaría unos añitos nada más. En nuestro caso tenemos ya renovado por catorce años más, aunque sí les vendría bien a aquellos bingos que todavía no han renovado. A nosotros no nos cambia mucho, ya que renovamos el año pasado, a lo sumo nos sumará 2 ó 3 años", dijo.

Y cuando se le recordó que, en caso de prosperar el borrador parlamentario, ya no será obligatorio tener un empleado por cada máquina tragamonedas, el gerente de la firma contestó que "eso (la reglamentación actual) es algo engorroso, que se presta a una burocracia que no sirve para nada. En la práctica, más allá de lo que establezca cualquier ley, es necesario tener un empleado por cada máquina. Nosotros, por poner un ejemplo concreto, nunca podríamos trabajar con menos gente de la que tenemos hoy. Es más, si contamos a los empleados que se desempeñan en tareas de seguridad, de limpieza y a los técnicos, seguramente la ecuación va a dar".

Poco después agregó que "cuando comenzó a hablarse sobre este tema del proyecto de ley, yo mismo propuse que nadie pueda bajar su dotación actual. Que nadie pueda echar a ningún empleado, salvo que se trate de cuestiones de indisciplina. Que la gente se quede tranquila porque en los bingos de esta empresa jamás se va a echar a nadie porque sí. Nuestro problema actual es el contrario: necesitamos sumar más gente y seguimos incorporando. Todos los días me están pidiendo más empleados desde los distintos sectores".

Los empleados y el dinero

-¿Con cuántos empleados cuenta hoy el Bingo de Olavarría?

- Es difícil saberlo con exactitud porque se trata de un negocio de alta rotación del personal, donde cambian 10 ó 15 personas por mes fácilmente. Lo que sí puedo decir es que los empleados que tenemos actualmente nos resultan insuficientes, y que tenemos vacantes abiertas para que pueda seguir ingresando gente. Aproximadamente, hoy andaremos entre las 350 y 400 personas.

Después de responder, Serra volvió sobre la cuestión y se preocupó por remarcar que "tal vez esa cifra no tenga tanta incidencia en un momento de pleno empleo, o con un índice muy bajo de desocupación en nuestro país, que creo que rondaba el 8 por ciento. Pero cuando realmente hay una desocupación del 20 por ciento, los 300 ó 400 puestos de trabajo que genera el Bingo en una ciudad de 100 mil habitantes son vistos con otros ojos. Además, el Bingo no es como una fábrica que de un día para otro deja de vender y saca personal. Esta es una empresa que mantiene la estabilidad de los puestos de trabajo".

Al tanto de las voces que califican a la sala de juegos como una esponja que absorbe el dinero de la plaza, Serra resaltó que "estas 300 ó 400 personas que trabajan en el Bingo son de la ciudad. Y tienen que comer, tienen que vestirse, tienen que vivir, por lo que esa plata que la empresa paga en sueldos queda íntegramente en Olavarría. También es cierto que hay una quita importante de Loterías y Casinos, que significa dinero que se va de la ciudad, pero según aseguran las autoridades esa plata vuelve en distintas prestaciones para la población".

Desde el punto de vista comercial, al evaluar la rentabilidad del negocio, el empresario opinó que "el Bingo tiene que tener su tiempo y su período para afianzarse, como cualquier negocio. Precisa tiempo para que lo entiendan y para poder llegar a su máxima expansión. En este caso, Olavarría no es diferente a otras ciudades de la provincia de Buenos Aires, donde ha ocurrido exactamente lo mismo en el comienzo de las actividades. Pero estamos bien, en una etapa estable, afianzándonos".

A pesar de trazar un buen balance del funcionamiento del Bingo, el empresario admitió que el proyecto de construir un hotel de cuatro estrellas en un predio aledaño está hoy parado. "No, por ahora no pensamos en eso. Con este problema que hay, no creo que por ahora se realicen inversiones de ese tipo", comentó. El emprendimiento estaba incluido en el proyecto inicial de la firma, que el año pasado había hecho una oferta concreta al Municipio para adquirir las tierras donde pensaba levantar el complejo hotelero. Durante largos meses, Magic Star esperó una respuesta de la Comuna que nunca llegó. Hoy es la propia empresa la que ya no muestra interés por el tema.

Lo que sí entusiasma a Serra es el próximo proyecto, de estreno inminente, que será la creación de una tarjeta interna del Bingo, con la que los clientes podrán jugar y cobrar sus premios. "Esto es algo sumamente novedoso que vamos a poner en práctica en los próximos días. Diría que en el mundo entero no hay un sistema de tarjetas así para jugar. En muchos casinos o bingos hay una tarjeta que define cuánto jugó usted para darle puntos y premios, pero ninguna que sirva para jugar. Aquí habrá una tarjeta interna del Bingo, que los clientes podrán retirar en forma gratuita. Cargando esa tarjeta, los clientes podrán jugar y después cobrar. Por ejemplo, si alguien gana cien pesos un día, ese monto le queda cargado en la tarjeta y, si no quiere cobrarlo en el momento, podrá llevársela a su casa y volver a jugar al día siguiente", promocionó.

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