Aunque se muestra algo distante, Jaque se mantiene fiel a los Kirchner

En el Gobierno local ahora se animan a admitir los defectos de la gestión nacional, pero aclaran que eso no implica distanciarse. El Gobernador viajó sólo una vez después de las elecciones y la semana que viene volverá a encontrarse con la Presidenta.

Aunque no se ha vuelto a tomar en la Casa Rosada con Cristina como antes, ni viaja continuamente a Buenos Aires (sólo fue una vez durante todo julio), Celso Jaque sigue siendo uno de los pocos gobernadores fieles al proyecto nacional.

Cuestionado por la oposición y por un sector del Partido Justicialista, el mandatario mendocino tiene menos gestos con los Kirchner, pero en Casa de Gobierno aseguran que persiste como un "soldado" de la Nación.

Las elecciones legislativas de hace cinco semanas marcaron una bisagra para el gobierno de Cristina Fernández, que intentó reponerse de la derrota a través de la convocatoria al diálogo.

Entre tantos reacomodamientos, se pusieron en juego las lealtades al poder central, que se vio desfavorecido no sólo por las urnas sino también por un posterior éxodo de legisladores nacionales que emigraron de los bloques oficialistas. En esa movida, los gobernadores tuvieron un rol central.

Según sostienen los funcionarios del Ejecutivo provincial, Jaque sigue dentro del mismo espacio pese a que en estas semanas hubo poco contacto con la Nación. El ministro de Gobierno, Mario Adaro, confirmó a Los Andes, para reforzar esa premisa, que la semana que viene "el Gobernador viajará hacia Buenos Aires para responder al llamado al diálogo que hizo la Presidenta".

Se estima que, en ese encuentro, pedirá a Cristina de Kirchner ayuda para superar el rojo provincial, una situación que afecta a varias provincias. En pedido incluye el pago del próximo vencimiento del bono Mendoza 18, que asciende a 49 millones de pesos.

"El Gobernador ha sido un soldado fiel y eso los Kirchner lo saben valorar cuando les va mal", dicen con expectativas desde la calle Peltier al 300. Pero desde la oposición relativizan ese pensamiento.

"Hay que ver si ahora, con un resultado tan malo en la provincia, le dan toda la plata que le prometieron", desafían sus enemigos políticos. Para despejar esas dudas, el nuevo ministro de Producción fue el viernes a Buenos Aires y confirmó ayuda por 155 millones de pesos.

La diputada nacional Patricia Fadel, de extrema confianza del kirchnerismo y ligada políticamente a Juan Carlos Mazzón, definió así el vínculo del Gobierno provincial con el nacional: "La relación sigue siendo igual; no hay ningún motivo para que cambie".

Hace unos días, el mismo Jaque le dijo a este diario: "Como gobernador yo voy a ayudar para que el diálogo que planteó la Presidenta sea posible y voy a poner todo para que sea posible la construcción de políticas de Estado. Creo en esto y hay que encontrar el mecanismo para que -sin perder responsabilidad y respeto- seamos lo más humildes posible y escuchemos mucho".

Es que "los métodos" del kirchnerismo fueron uno de los cuestionamientos que, puertas adentro, supieron hacer desde la provincia. Ahora, el reconocimiento de que las metodologías de la Casa Rosada son erróneas, sale de boca de funcionarios locales.

En una entrevista publicada por este diario el domingo pasado, el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, subrayó al respecto: "La sociedad ha planteado un fuerte cuestionamiento en un alto porcentaje a un estilo y una metodología política vinculados con lo nacional".

Pero, para que no queden dudas de que sus palabras no son signo de un distanciamiento con el Gobierno, continuó: "El mejor aporte es, sin estridencias ni show mediático, si hay algo que funciona bien decirlo y si hay algo que está mal decirlo también, siempre en un marco de intimidad y respeto, y sin especulación político-electoral. Yo he visto a algunos gobernadores de mi partido que el 28 a la noche ya estaban planteando un proyecto político de cara a 2011 y me parece que hay que ser prudentes y ayudar a que le vaya bien al gobierno nacional".

Por otra parte, la disminución de los gestos entre los gobiernos provincial y nacional también se enmarca en una resistencia del peronismo local. Los intendentes cuestionaron firmemente los estrechos vínculos de Jaque con los Kirchner. Prueba de ello fue la nula referencia a ellos durante la campaña electoral.

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