Luz. Los aumentos superan largamente el 16% autorizado

Pese a que el gobierno había informado que el costo de la energía eléctrica treparía un 16 por ciento para los usuarios residenciales y se aplicaría recién en enero, la realidad es otra. Edelar está distribuyendo las facturas con incrementos que van desde el 33 al 66 por ciento sobre el valor del kilovatio, según el nivel de consumo de los usuarios. El incremento es aún mayor para el comercio y el sector productivo.
La empresa distribuidora de energía Edelar parece estar aplicando sobre las tarifas de luz, el aumento que se propuso y no el que autorizó el gobierno tras la audiencia pública. La privatizada había reclamado un incremento del 42 por ciento pero el Ejecutivo, tras intervención del Eucop, permitió un 16 por ciento. Sin embargo, a la mayoría de los usuarios residenciales les aplican incrementos que van del 33 al 66 por ciento.

Así lo pudo comprobar Riojavirtual al realizar un relevamiento en domicilios elegidos al azar en mas de una docena de barrios de la Capital y sobre usuarios de distintos niveles de consumo. Además, decenas de usuarios hicieron llegar sus quejas a este medio, ante el silencio oficial.

Incluso el gobierno, cuando comunicó que había autorizado el incremento del 16 por ciento, dijo que regía desde enero. No era verdad, comenzó a regir en diciembre y ya se aplica. Es mas, en enero -según confirmó la semana pasada el titular del Eucop, Osmar Wassan- vendrá otro aumento en las boletas correspondientes a un 13 por ciento de incremento sobre el valor de la energía que le aplica a Edelar la empresa que le vende el fluído.

Así, en poco mas de dos meses, la mayoría de los usuarios pagará la luz con incrementos promedio del 50 por ciento. Muy lejos del 16 por ciento supuestamente autorizado por el gobierno local y no acatado por Edelar.

Es muy sencillo notar la diferencia. Hay que observar en la factura el costo del kilovatio. En la mayoría de los casos denunciados, ese valor aumentó de 0,89 a mas de 1,20 y hasta 1,50 según el nivel de consumo de los usuarios.

Aunque la mayoría de los medios masivos de comunicación no reportan las denuncias ni el malestar de los usuarios, la realidad es que el aumento sobre las tarifas de energía es un bochorno, no se corresponde con lo anunciado e impone costos elevados para un servicio de calidad deficiente.

No padecen el problema tan solo los usuarios residenciales. La semana pasada pusieron el grito en el cielo los productores regantes del oeste, quienes aún no lograron obtener ninguna respuesta concreta a su reclamo. Y una situación similar pero de mayor dimensión padecen el comercio y las industrias.

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