Por los aumentos, menos gente tiene medicina privada

Además, muchos de los que siguen en el sistema se pasan a planes más bajos.
La proporción de la población que tiene medicina privada cada vez es menor. Y una parte creciente de los que siguen en el sistema se están pasando a planes más bajos. Así le dijeron a Clarín el titular de ACAMI (Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas), Marcelo Mastrángelo y el directivo de esa entidad Hugo Magonza.

Los ejecutivos atribuyen ese deterioro a que "la cuota que paga el afiliado es barata para el servicio que reciben, pero cara para el ingreso que disponen".

El costo promedio mensual por persona ronda los $ 330. Para una familia tipo supera los $ 1.000 mensuales.

Actualmente, la medicina privada presta servicios al 8% de la población. A mediados de los años 90 llegó a abarcar a más del 11% de los argentinos.

Con la crisis de 2001/02 mucha gente se dio de baja. Luego, el sistema pudo ganar nuevos afiliados con la recuperación económica, pero desde hace dos años, ese proceso se estancó. Y, por el mayor desempleo o deterioro de los ingresos, actualmente "mucha gente quiere conservar los servicios, pero se pasan a planes más bajos", dicen los directivos de Asociación.

Los dirigentes admiten que, por los convenios vinculados al proceso de traspasos de obras sociales, el sector ganó adeptos pero ese proceso también se desaceleró. Ahora, tras la renovación del convenio salarial de Sanidad, las prepagas quieren aumentar un 12% la cuota mensual, una medida que el Gobierno viene frenando. Los directivos de ACAMI admiten el impacto sobre sus afiliados, pero consideran que están en una disyuntiva: "si no aumentamos la cuota no se cubren los costos, y si aumentamos pueden darse más bajas de afiliados. Por eso, la solución pasa por otro lado".

Una medida que impulsan es que se habiliten las coberturas parciales, con cuotas mucho más bajas. Por ejemplo, por patología o para determinados niveles de atención: ambulatorio o internación. Así la gente podría seguir atendiéndose con su cobertura general o de la Seguridad Social y lo complementaría con la medicina privada para determinado tipo de enfermedades o si necesita recurrir a una intervención quirúrgica o a ciertos especialistas más sofisticados.

En la Asociación también plantean que el sector y los contratos sean regulados. Y que en los contratos se especifique el incremento permitido en las cuotas por cambios en el grupo etáreo.

Comentá la nota