El aumento vuelve al bolsillo

Los usuarios que pagaron la boleta con aumento recibirán una bonificación el mes próximo y los que aún no pagaron tendrán que esperar que las distribuidoras les envíen las facturas con el importe corregido.
Los usuarios que hayan recibido facturas de gas y luz con aumentos y aún no las hayan abonado pueden relajarse y esperar que las distribuidoras les envíen las nuevas con los importes corregidos. En el caso de las eléctricas, al menos, estará discriminado el importe del que están eximidos y que el Estado cubre con sus propios recursos, resaltado con una tipografía y colores especiales. La instrucción oficial ha sido rediseñar las boletas de modo tal que quede debidamente consignado el subsidio, para que la población tome conciencia del esfuerzo fiscal para limitar el valor de la energía. No obstante, el precio no permanecerá inmóvil porque, si bien se reintegrará el monto del aumento que hubo que afrontar en junio y julio, en la misma factura llegará el consumo de agosto con un incremento equivalente al 30 por ciento del que generó los reclamos, al cual también habrá que sumarle las eventuales penalidades por mayor consumo.

Los incrementos tarifarios involucran a los clientes de Edenor, Edesur y Edelap que consuman más de 1000 kilowatt por bimestre y a los usuarios de gas por redes de todo el país que, en el caso de Capital y conurbano, demanden más de 1500 metros cúbicos por año en promedio. En rigor, el ajuste incluye a los de más de 1000 metros cúbicos, que quedaron exceptuados hasta fin de mes. Pero por una flamante decisión del Enargas, este amparo se extiende por otros treinta días. Recién en octubre la franja eximida será también alcanzada por las subas.

Los ajustes quedaron suspendidos por los meses de junio y julio y se aplicarán sólo parcialmente para cotizar los consumos de agosto y septiembre. Para este período estará vigente el 30 por ciento del cuadro tarifario que se aplicaba sobre el servicio eléctrico desde el año pasado o del discutido cargo para el gas. Pero, a menos que haya una nueva decisión en contrario, desde octubre recuperan plena vigencia las tarifas con aumentos, diseñadas sobre el criterio de que paguen más caro el servicio quienes tienen un mayor nivel de consumo. Por ahora, los esfuerzos estarán centrados en refacturar para corregir en base a esta suspensión provisoria.

Según se especificó ayer en resoluciones del Enargas, del ENRE y de la Secretaría de Energía, quienes hayan pagado los aumentos suspendidos deben esperar la restitución en la próxima factura. Si el importe de ésta no alcanzara para cubrir todo lo que la distribuidora debe devolver (por ej.: se consumió por 100 y se había pagado 120 por el incremento suspendido), el saldo (los 20) se descontará de la siguiente. Pero no es necesario hacer ningún trámite para obtener la devolución, que asumirá la forma de un crédito a favor del usuario.

Si la tuvieran en su poder y no la hubiesen abonado deben esperar que les llegue la nueva, con todos los conceptos recalculados. Esto supone que recalcular el sistema de penalización (Puree), ya que éste se aplica tomando como base la tarifa que rige para cada categoría. En el caso de la electricidad, implica pagar el doble por cada kilowatt consumido por encima del mismo bimestre del 2003. Pero esa tarifa cambia según en cuál de los nueve segmentos de clientes se encuentre.

Como las fechas para las mediciones son distintas para cada cliente, no hay un modelo único que permita saber con precisión cuánto le corresponderá pagar a cada uno: quizás en una factura bimestral alguien tenga parte de julio (sin aumento) y parte de agosto (con aumento parcial). Pero sí se pueden utilizar algunas guías para hacer cierto cálculo, que permita prever cuánto habrá que desembolsar por estos servicios básicos. O, al menos, para estar prevenidos y saber que resultará más caro.

Sin impuestos y sin el Puree, los incrementos eléctricos vigentes desde octubre pasado –pero que se sintieron fuerte ahora, por el alto consumo invernal– implicaban aumentos, desde la categoría de 1000 a 1500 kilowatt bimestrales a la de 2800, que componían el siguiente escalonamiento: 72 por ciento, 137 por ciento, 145 por ciento y 300 por ciento. Estas subas fueron anuladas para el bimestre pasado, pero estarán parcialmente vigentes (30 por ciento) para el que está en curso. Si a esto se añade la penalidad por superar el consumo histórico, en la boleta del usuario estos porcentajes serán mayores. Los consumidores de gas por redes también pueden intentar una estimación. Para ello es necesario saber en principio en qué categoría están ubicados: el cargo suspendido oscila entre 5 y 27 centavos por cada metro cúbico consumido. Para un cliente de 1800 metros cúbicos anuales promedio, es de 19 centavos más IVA el metro consumido y este mes y el próximo se reduce a unos seis centavos. Otro dato para el cómputo es que el metro cúbico del combustible le cuesta 0,25 pesos.

Comentá la nota