El aumento de taxis viene lento

Pese a la expectativa de los titulares de taxis para que el aumento de la tarifa, de entre el 12 y el 16 por ciento, se analizara en la comisión de Servicios Públicos del Concejo, el tema ayer no se trató.
La demora en el debate (debida a una cuestión formal) irritó a los tacheros, que hasta llegaron a amenazar con parar el servicio nocturno. Sin embargo, después de que el presidente de la comisión, Miguel Pedrana, se comprometiera a que el tema encabece la agenda del lunes próximo, la presión cedió y los taxistas abrieron un diplomático —aunque vigilante— "compás de espera".

La idea de parar los taxis a la noche fue un elemento que metió presión apenas se supo por la mañana que la comisión de Servicios Públicos del Concejo no abordaría el tema, aunque no pareció convencer a todos los titulares de licencias por igual.

Fue Mario Cesca, el presidente de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti), quien se encargó de subir el voltaje de la queja. "Encima de que nosotros pedimos un aumento del 20 por ciento y nos estarían dando el 12, que no llega a ser ni un ajuste por inflación, la comisión no lo trata", se indignó.

Para Cesca, el porcentaje de suba elevado por el Ejecutivo "tiene el mismo rigor científico que los datos del Indec" y "ni siquiera así lo toman".

"El servicio está desbordado por los cuatro costados —dijo— y con estos números ya no mantenemos ni medianas condiciones de seguridad", por lo que amenazó con una asamblea de todos los sectores "donde seguro va a aparecer la moción de parar a partir de las 22".

Para el dirigente, el aumento propuesto por el estudio de costos del Ejecutivo —para el día, una bajada de bandera a 3,60 pesos y una ficha a 0,17; para la noche, respectivamente, 3,90 y 0,19— "no alcanza ni siquiera a cubrir las 8.400 fichas necesarias para llegar al salario mínimo, vital y móvil fijado" por el Estado nacional. El valor real debería ser, según Cesca, de 0,18.

Su colega al frente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis (Catiltar), José Tornambé, fue más cauteloso. "Parar el servicio nocturno es condenar a los pasajeros y a nosotros mismos, que necesitamos trabajar", se sinceró, molesto porque no se hubiera tratado el aumento ("cayó muy mal en el sector"), pero "totalmente convencido" de que saldrá a la brevedad.

Luego, llamados a los referentes de los taxistas desde la Secretaría de Servicios Públicos municipal y la comisión respectiva del Concejo pusieron paños fríos a la bronca.

"Voluntad hay". El propio Pedrana aseguró haberse "comprometido" a que "sí o sí" la suba se debatirá el lunes próximo, ya que ayer no dieron los tiempos formales (el proyecto ingresó al cuerpo después del jueves último, cuando se definieron los temas de preferencia para las comisiones). "Es evidente que la voluntad de discutirlo está", dijo.

También existe la hipótesis de que, si hay consenso, pasado mañana Labor Parlamentaria decida llevar el tema sobre tablas al recinto. Pero, en principio, todo indica que la suba tardará unos diez días más en aprobarse.

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