El aumento de la tarifa eléctrica convertido en factor inflacionario.

La luz es sólo un disparador de un panorama complicado para los minoristas. A esta suba se suman los próximos incrementos de agua, alquileres, expensas y una mejora salarial para el sector. Algunos comerciantes evalúan alternativas desde trasladar costos. Otros ya aplican estrategias de ahorro de energía.
El costo de servicios públicos como luz y próximamente el agua, alquiler, expensas, y una mejora salarial de los empleados fueron las mayores preocupaciones que manifestó un grupo de comerciantes minoristas consultados por El Litoral. Los propietarios señalaron subas de entre un 30% a un 100% en sus facturas de energía, debido al aumento de la demanda de consumo. Algunos optaron por estrategias de ahorro, otros evalúan trasladar costos a los clientes.

Un escenario complicado afrontan los minoristas. Al menos ese fue el resultado de una consulta que realizó El Litoral a un grupo de propietarios de medianos y pequeños comercios de la zona céntrica. El incremento en la factura de luz, fue sólo el disparador de un panorama donde los costos redujeron los márgenes de rentabilidad, acompañados por un consumo que se desanima. A la electricidad, se sumarán próximamente el agua, los alquileres y una mejora salarial para los empleados del sector.

Carlos Baez es propietario de una heladería, paga una factura por encima de los mil pesos, y, con un consumo por encima de los 4.000 Kwh bimestrales, manifestó que el ahorro de energía es vital para el negocio. Así, pueden conservar el frío de sus productos durante 72 horas. “El aumento no cayó bien a nadie, pero sabemos que es a nivel nacional”, expresó el comerciante.

La mayoría apuntó contra los acondicionadores de aire, como los disparadores del consumo. Con un artefacto de 15 mil frigorías, Claudio manifestó que es necesario para mantener el ambiente para una mejor atención al público. Con un consumo de más de 1.800 Kwh, pasó de pagar cerca de 500 pesos en diciembre a 600 pesos en enero. Sin embargo, explicó que en su caso, trasladar el incremento a los precios, se torna complicado ante las bajas ventas.

A esto se suma otro inconveniente, con el aumento de los servicios de luz y agua, se dispararon las expensas. Según detalló el comerciante, pasaron de pagar 135 a 170 pesos en un mes. El alquiler, también es otro de los problemas a sortear, de acuerdo con lo manifestado por una comerciante de la zona céntrica, algunos locales deben pagar hasta 25 mil pesos en concepto de alquiler.

La comerciante, indicó que los costos pueden trasladarse al público, ya que las alternativas son escasas. De igual modo, Miguel Stipisic, quien es propietario de una lavandería, explicó que el incremento de los servicios generalmente derivan en los precios finales. “Aquí todo se ahorra, las luces y el agua están automatizadas, pero si hay un aumento no nos queda más que trasladar”, indicó el comerciante. “Brindamos un servicio, es muy distintos a los bienes donde se puede rever los costos”, añadió.

“Todavía no me llegó la factura, pero si viene la factura con aumento, vamos a tener que trasladar costos”, señaló Daniel, propietario de un conocido autoservicio y carnicería.

No obstante, algunos comerciantes manifestaron que están evaluando otras alternativas como reducción de horas de trabajo o incluso de personal.

El aumento comenzó a sentirse en enero debido al incremento del consumo, propio de la temporada. La suba se debe a una quita de subsidios nacionales destinados al mercado mayorista. Como la Dpec debe comprar electricidad a mayor precio, se reajustaron los costos de modo que no impacte en el menor número de clientes posibles, por lo que una proporción se trasladó a los grandes consumidores.

Comentá la nota