El aumento al Suoem, cada vez más probable

La dedicación a sueldos en agosto fue del 56% de los recursos, pero el acumulado en ocho meses todavía atraviesa en 3 puntos el tope acordado del 60% de los recursos a sueldos. Perspectivas buenas para setiembre abren expectativas de un acuerdo.
Computado los ocho primeros meses del año, la dedicación a sueldos del total de recursos municipales ha sido del 63%. Esta baja en la asignación -en los primeros seis meses fue del 72%- es producto, básicamente, de una recuperación de los ingresos del Palacio 6 de Julio y, en menor medida, del recorte de adicionales por 3 millones de pesos por mes, que fue la culminación de los 43 fatídicos días del último y violento reclamo del Suoem, en pleno escenario electoral.

Los pronósticos indican que en setiembre las ventanillas de cobro volverán a traer buenas noticias para las arcas municipales. Los más entusiastas aseguran que si bien no se repetirían las cifras de agosto -133 millones de pesos de ingresos- la recaudación final terminará siendo ligeramente inferior, porque aunque no tendrán vencimiento del Impuesto Automotor, estos terminarán siendo compensados por una suma similar -8 millones- que girará la Nación para el plan de asistencia alimentaria (de afectación específica pero increíblemente colocada por el gremio entre los recursos ordinarios).

Si esos pronósticos se verificaran se harán ciertas las palabras del capo del Suoem, Rubén Daniele, aunque tal vez no en los porcentajes que ha ido informando a su frente interno: 3% acumulativos en los tres últimos meses del año, que terminarían en 9,26%.

En julio, al cerrarse los primeros siete meses del año, lo asignado a sueldos alcanzó el 65,74%, mejorando esta dedicación en términos relativos con los ingresos de agosto de 133 millones, que ahora hace rozar la partida en un 63%. Es decir, todavía un 3% por arriba del público compromiso firmado por Rubén Daniele (y también por Daniel Giacomino) a la salida del último conflicto.

Por esto, es probable que lo que el gremio dice en sordina sea cierto después de todo: hay un guiño de los negociadores municipales, siempre mirando hacia el comportamiento de la caja. Para ser justos, el gremio conoce sobre el comportamiento de los ingresos mejor y antes que los funcionarios, sobre las oscilaciones estacionales y sobre las posibilidades financieras de sus reclamos. Cuando Daniele se puso el cepo del 60% seguramente sabía que el segundo semestre iba a licuar en términos relativos la partida salarial.

Por supuesto, también saben que ante una crisis fiscal, los sueldos de los municipales no sufrirán ningún albur: la cláusula gatillo funciona con la expansión de los ingresos, pero no al revés.

Esta es la espada de Damocles sobre la administración Giacomino (también lo ha sido para todos los intendentes, salvo que ésta ha tenido como agravante una gestión precedente propiamente vandálica sobre el gasto en personal). Porque si da un aumento y los ingresos después se amesetan o incluso caen, perderá tal vez el único activo político que lo sostiene.

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