Por el aumento de precios baja el consumo y crecería la indigencia

El aumento de precios de los alimentos, productos básicos para la vida y salud de las personas es una de las principales preocupaciones que tienen los consumidores y debería constituirse en una prioridad para los distintos estamentos y niveles del Estado.
El combate contra la inflación, es un elemento central para mejorar la distribución de la riqueza, y si queremos vivir en un país más justo, más equitativo, donde la mayoría de sus habitantes puedan elevar gradualmente sus condiciones de vida, es necesario reducir este flagelo, por eso debemos insistir y reiterar, la inflación elevada redistribuye de manera regresiva trayendo más miseria, más pobreza y más desesperanza a millones de ciudadanos.

Lamentablemente pese a que en el país, muchas instituciones, economistas, estudiosos de la situación vienen advirtiendo que desde hace algún tiempo, nuevamente está aumentando la pobreza y la indigencia, la realidad virtual que se diseña desde el Indec, refiere todo lo contrario.

Es necesario señalar que la línea de indigencia y pobreza se toma comparando el valor de las denominadas canasta básica alimentaria y canasta básica total con los ingresos de los hogares obtenidos a través de la encuesta permanente de hogares.

De tal suerte que los hogares que no alcanzan a reunir con sus ingresos el monto de la canasta básica alimentaria son considerados indigentes y los que no consiguen reunir el valor de la canasta básica total son pobres.

En consecuencia la valorización de ambas canastas es fundamental para aproximarse de la manera más fehaciente a la realidad.

Por lo tanto queda demostrado de manera palmaria que si tanto la canasta básica alimentaria como las vistas en las góndolas de los comercios locales con valores reales son un 45 % más elevadas que las supuestas por el Indec, hay muchos más hogares que han ingresado bajo la línea de pobreza e indigencia, situación ésta que revela la profunda inequidad de un país que tuvo un crecimiento explosivo en los últimos seis años y donde sin embargo muchos reciben muy poco y pocos se quedan con mucho.

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