Aumento a los municipales, sólo si crece la recaudación

Salvo que haya una explosión en los ingresos, no habrá aumento. Al menos que el intendente quiera suicidarse y con él los concejales que deberían aprobar el reajuste. Por esto, se avecina un nuevo conflicto que no podrán evitar las fintas del titular del Suoem.
El experimentado Rubén Daniele está ensayando una novísima estrategia en su pulseada por lograr otro aumento para los municipales. Consiste en una guerra informativa en la que el gremialista "vende" resultados a su levantisco frente interno para "comprar" tiempo y así estirar la resolución a la demanda salarial, a la espera de una mejora en los ingresos del Palacio 6 de Julio que, por ahora, no se verifica.

Mientras Daniele va a informar exultante al cuerpo de delegados de acuerdos sellados, los funcionarios municipales que negocian con él miran para arriba, porque a ellos también les conviene que se dilate la negociación para que no estalle otro conflicto.

Ayer, por ejemplo, el cuerpo de delegados manejaba como "indubitablemente cierto" que se había acordado un aumento del 9,28% en tres tramos del 3% acumulativos para los meses de agosto, setiembre y octubre. (Tan enfática era la afirmación que sus ecos se escucharon en el SEP, sumido en estos días en otra porfía salarial con el gobierno de Juan Schiaretti).

Pero el aumento que propala el Suoem fue "indubitablemente desmentido" por funcionarios municipales. Y la certeza de esta expresión está mucho más que en la disposición municipal, en las imposibilidades económicas. El único compromiso que asumieron los negociadores de Giacomino es un aumento, "en el mejor de los casos del 8% acumulado", si la recaudación crece tanto que la dedicación de recursos a sueldos perfore o toque el piso del 60% acordado y rubricado con la firma de Daniele en la Secretaría de Trabajo de la Provincia.

Como ya publicó este diario en su edición del miércoles 21 de agosto, en julio lo destinado el pago de la megaplanta de 10 mil agentes, fue del 72,35%, 12,35% por encima del porcentaje a cuyo pie está estampada la firma del secretario general del Suoem.

Es cierto que en el promedio de los siete primeros meses del año la dedicación fue del 65,74%. Pero también es verdad que el municipio accedió a computar como "recurso presupuestario" los cerca de 19 millones que ya han llegado de la Nación para el programa de ayuda alimentaria (Vale lo Nuestro) y los 20 millones de aporte no reintegrable otorgado por la Jefatura de Gabinete, también de la Nación, para el lanzamiento de la Crese, a comienzos de año.

Por esto, para que haya aumento a los municipales debería registrarse una explosión de los ingresos, que licue los 5,74 puntos de diferencia en contra y que, además, genere los recursos adicionales para otros o millones más para financiar el reajuste. Es decir, que llueva maná.

El segundo semestre siempre fue mejor que el primero en la recaudación municipal. Esto es cierto, también que agosto tiene vencimientos que julio no -Automotor- que ayuda. Pero aún así los contribuyentes pueden estar relativamente tranquilos: los municipales se llevan todos sus impuestos y, además, un bocado de la coparticipación, pero por ahora no podrán pegar un nuevo manotazo, más allá incluso de la voluntad de Giacomino.

Al menos que el intendente quiera suicidarse. Y también los concejales, que deberían refrendar con sus votos una medida terriblemente impopular. El final del juego ya lo conocemos: está en ciernes un nuevo conflicto con toda la pirotecnia del Suoem, y a pesar de las fintas de Daniele para ganar tiempo.

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