El aumento de las commodities, tibio alivio para el país.

No compensa la baja del superávit comercial; persiste el riesgo de una devaluación mayor.
No es el escenario terrorífico de los primeros días de diciembre, ni tampoco el regreso de la "oportunidad histórica" de la que se hablaba en el otoño pasado. Los precios de las principales materias primas que exporta la Argentina comenzaron a moverse en las últimas semanas nuevamente a favor del país, aportando más dólares.

Con todo, esta brisa fresca está lejos del añorado viento de cola externo que alentó la expansión de la economía nacional durante los últimos seis años. Por eso los economistas coinciden en que el Gobierno continuará enfrentando un dilema que tomó forma a fines del año pasado: sacrificar reservas o convalidar una suba mayor del dólar durante este año.

La encrucijada se desprende de un pronóstico extendido: el intercambio comercial con el mundo le dará a la Argentina un excedente mucho menor al del año anterior. Y ese menor flujo de dólares coincidirá con una mayor demanda por parte del Gobierno -que enfrentará vencimientos más abultados de la deuda pública- y también de los ahorristas, si es que persiste la fuga de capitales que empezó en 2008.

"La Argentina no tiene ningún tipo de financiamiento externo y depende exclusivamente de los dólares que traen la soja y el petróleo. Si no, la economía demandará las reservas del Banco Central", estimó Ramiro Castiñeira, de Econométrica.

Hay una tercera opción: recurrir a los organismos internacionales. Pero el Gobierno no ha mostrado por ahora ninguna intención de hacerlo. Eso deja las otras dos opciones. "Hay que ver si la variable de ajuste son las reservas o el tipo de cambio, o una combinación de ambas", indicó Nicolás Bridger, de Prefinex.

Este escenario surgió a partir del desplome que sufrieron las cotizaciones de las principales commodities -y sus derivados- que exporta la Argentina, como soja, trigo, petróleo y cobre. Los precios volaron mientras los inversores volcaron sus fondos en estos productos en los mercados de futuros. Y se desplomaron cuando el pánico desatado por la crisis financiera global los llevó a guardar todo su dinero en otros rincones de la economía. Economistas coinciden en que los precios "reales" no están ni en un extremo ni en el otro.

"Si bien no era muy lógico que los precios se mantengan en los récords alcanzados en julio y agosto, tampoco se justifica una caída tan abrupta a los valores más bajos alcanzados en diciembre. Cuando se producen estas crisis, se da una sobrerreacción en los precios", analizó Pablo Lavigne, de Datarisk.

Ya sea por la sequía que afecta a la Argentina y Brasil, en el caso de la soja, o por el conflicto en Medio Oriente, el del petróleo, o el retroceso que marcó en las últimas semanas el dólar respecto de otras monedas, como el euro, que alienta las cotizaciones de todas las commodities , lo cierto es que los precios mostraron un repunte que pocos anticipaban. Según Castiñeira, el alza de la soja saca a la Argentina "del peor escenario y otorga un respiro a la asfixia de dólares que encarará la economía en 2009".

Pero aún así, la actual campaña agrícola dejará una cosecha menor a la anterior, y la crisis internacional frenará las ventas al exterior de los productos industriales, como, por ejemplo, los automóviles, que en los últimos años fueron uno de los productos que la Argentina más vendió fuera de sus fronteras.

La lista de los efectos no se termina allí: habrá una mayor presión también sobre la tasa de interés, en parte porque el viento de cola externo fue una de las fuentes de liquidez de la economía.

27,9%

Soja

Fue el aumento que marcó el precio de la oleaginosa en Chicago desde el 5 de diciembre.

-30,3%

Materias primas

Fue la caída interanual del índice de precios de las commodities del BCRA en diciembre.

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