Aumentaron las consultas pediátricas en la Provincia por golpes de calor

Las altas temperaturas de los últimos días provocaron un incremento de las consultas pediátricas en las guardias hospitalarias, motivo por el cual las autoridades del ministerio de Salud instaron a tener especial cuidado con los niños y ancianos por su alta vulnerabilidad a los golpes de calor.
Durante el pasado fin de semana se atendieron en la guardia del hospital provincial de Niños Sor María Ludovica de La Plata un total de 691 chicos, de los cuales 140 presentaron sintomatología derivada del exceso de calor como fiebre -sin un foco infeccioso aparente-, insolación, quemaduras de sol, diarreas y deshidratación.

En tanto, en el hospital móvil clínico-pediátrico ubicado en La Rambla marplatense se asistieron entre viernes, sábado y domingo, un total de 1.050 pacientes, de los cuales 150 fueron chicos y 300 adultos con manifestaciones asociadas a las elevadas temperaturas. "La principal causa de consulta fue el golpe de calor, seguido por quemaduras, deshidratación y diarreas", detalló Gustavo Rodríguez, coordinador de la región sanitaria VIII, con sede en Mar del Plata.

"El golpe de calor es el cuadro más grave derivado de la prolongada exposición a las altas temperaturas y, en estos casos, los afectados suelen presentar la piel caliente, roja y seca, el pulso acelerado, transpiración copiosa, dificultad para respirar, dolores de cabeza, náuseas, somnolencia y sed intensa", explicó Luis Crovetto, director provincial de Medicinia Preventivo. El especialista advirtió que, en casos graves, puede derivar en convulsiones y hasta pérdida de conocimiento.

Los más vulnerables a sufrir los golpes de calor son los chicos menores de cinco años y los ancianos porque tienen menor capacidad para regular la temperatura corporal. "La pérdida de líquido a través de la transpiración y la orina se acentúa cuando hace calor y, tanto los chicos como los ancianos, no lo compensan con una mayor ingesta de líquidos, por lo tanto, hay que ofrecerles bebidas permanentemente para no caer en un desequilibrio que puede resultar peligroso", agregó Crovetto.

En el mismo sentido se manifestó Reinaldo Reimondi, director del hospital de Niños de La Plata, quien hizo hincapié en la hidratación de los lactantes: "Hay que amamantarlos más y, aunque no la pidan, ofrecerles agua segura varias veces al día". Agregó además que en caso de fiebre hay que consultar al médico y bañar a los niños varias veces al día con agua tibia.

"Lo ideal es que con estas temperaturas tanto los chicos como los adultos permanezcan en lugares frescos, sin exposición al sol en horas pico y haciendo actividades tranquilas", agregó Reimondi. Sin embargo, en caso de tener que permanecer al aire libre, habrá que buscar la sombra, colocarse pantalla solar de alta protección, utilizar ropa clara y liviana y beber jugos o agua en forma frecuente.

El riesgo de aguas contaminadas

Por otra parte, las autoridades sanitarias provinciales advirtieron sobre los riesgos de bañarse en aguas contaminadas, una costumbre que se torna peligrosamente frecuente durante estos días, de intenso y prolongado calor.

Quienes se bañan en aguas contaminadas se exponen a virus y bacterias de todo tipo que pueden acarrearles severos cuadros gastrointestinales y múltiples enfermedades entre las que figuran hepatitis, leptospirosis y cólera.

"Mucha gente cree que si no trago agua no le pasa nada, y eso es completamente erróneo", enfatizó Crovetto y explicó que "la piel es un órgano que funciona como una gran esponja y, por lo tanto, absorbe gérmenes, virus y bacteriuas que luego, a través de la sangre, circulan por el organismo y nos enferman".

El especialista dijo que luego de bañarse en aguas contaminadas es frecuente que se produzcan vómitos y diarreas. "Cuando esto ocurre hay que consultar al médico y no tomar antivomitivos porque estos cuadros gastrointestinales constituyen la forma que tiene nuestro organismo de liberarse de los tóxicos", dijo Crovetto y concluyó que, en estos casos es necesario tomar mayor cantidad de agua para evitar deshidrataciones.

Recomendaciones especiales para lactantes y niños

• En los lactantes ofrecer el pecho más seguido.

• Durante la propia actividad física dar de beber frecuentemente agua o jugos naturales cada 20 minutos, aunque no manifiesten tener sed.

• No ofrecer bebidas muy frías ni muy calientes.

• Incorporar en las comidas sal en mayor proporción que lo habitual.

• Bañarlos o mojarles el cuerpo frecuentemente.

• Evitar la exposición al sol, sobre todo desde las 10 horas y hasta las 16.

• Usar sombreros o gorros para transitar bajo el sol.

• Usar protector solar de factor 15 o superior.

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