"Se aumenta la luz al voleo y no sabemos para qué"

El incremento en un 9 por ciento de la tarifa de la luz en Santa Fe, que entrará en vigencia el jueves próximo, cosechó ayer el rechazo de la Oficina Municipal del Consumidor, tanto por los argumentos que lo sustentaron como por no haber pasado por el tamiz de una audiencia pública.
"Rechazamos cualquier tipo de aumento, y no hablamos de oponernos por el simple hecho de oponernos. Hay que realizar audiencias públicas antes de aplicar cualquier tipo de suba, convocando a los ciudadanos y a diversas organizaciones para que el resultado sea coherente", aseguró a La Capital el titular de la oficina, Néstor Trigueros.

   La readecuación tarifaria, anunciada el viernes pasado, fue justificada por el presidente del directorio de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Daniel Cantalejo, como una consecuencia de la crisis económica que se atraviesa y para evitar el desfinanciamiento de la compañía o el cese de las inversiones.

Interrogantes. "Se aumenta al voleo y no sabemos para qué es la plata. Por eso exigimos la audiencia pública", retrucó Trigueros.

   A una familia con un consumo bimestral de 400 kilowatts le corresponderán 6 pesos cada 30 días (sumarán 12 cuando llegue la factura).

   En tanto, a un jubilado con un consumo bimestral de 240 kilowatts le tocará un incremento de 1,70 peso cada 30 días (3,40 cuando reciba la boleta).

   Respecto de lo expresado por Cantalejo al oficializar la suba, Trigueros advirtió que "son argumentos de una empresa tremendamente obsoleta".

   "Hace 33 años, cuando la EPE era Agua y Energía, empezaron los planes de austeridad, pero desde entonces nunca más concretaron algo para revertir la situación. Un ejemplo: cambiaron los cables de cobre por otros de menor calidad", recordó.

   La compañía había aumentado sus tarifas un 40 por ciento en 2008 (en febrero y en agosto). Sumado el reciente incremento, casi el 50% en un año y medio.

   Para la Casa Gris, el retoque estaba incluido en el presupuesto 2009 aprobado por la Legislatura y apunta a conservar el suministro eléctrico en la provincia.

   "Para sostener el proceso de recuperación de la inversión y, consecuentemente, mejorar la calidad del servicio, esta gestión promueve y sostiene un plan de obras plurianual de mil millones", agregó

Cantalejo.

   Desde el justicialismo, en tanto, denunciaron que se está financiando "desequilibrios de caja con el bolsillo de los ciudadanos".

Dar pelea. Por su parte, Trigueros y los abogados de la oficina ya tienen listo un proyecto "para que la Legislatura reglamente de una vez por todas la actividad de la EPE".

   "En la actualidad, la empresa se rige por una ley provincial del tiempo de ñaupa, que tiene un centenar de artículos pero sólo un par que alude a los usuarios", explicó.

   En rigor, la EPE todavía no tiene un ente regulador al que se pueda recurrir por fallas o interrupciones del servicio.

   En ese sentido, Trigueros enfatizó que "cuando te pagan un electrodoméstico quemado por desperfectos generados por la compañía, lo hacen como una gauchada".

Servicios

A diferencia del servicio de agua potable, la electricidad se cobra más cuanto mayor es la inversión que requiere la empresa para cubrir la prestación. Por ese motivo, los clientes de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) fueron divididos según su naturaleza, de acuerdo con la calidad de la prestación y por sus características socioeconómicas.

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