Aumenta la tensión con los docentes y prometen más "escraches" a Jaque

El SUTE intentó repudiarlo a pasos de su despacho. Hoy los estatales deciden su nuevo plan de lucha.
La relación entre el Gobierno y el gremio docente (SUTE) está quebrada y ahora los maestros quieren hacerle más "hostil" la vida a Celso Jaque. Por eso ayer intentaron escracharlo a pasos de su despacho, luego intentaron seguirlo a una actividad oficial en la que finalmente no estuvo.

Ese gremio promete seguirlo "a todos lados" hasta que les aumente el sueldo.La respuesta desde Casa de Gobierno es que "el Gobernador no se va a esconder, ni le teme a la opinión de la gente". La propuesta del SUTE podría extenderse a otros sindicatos hoy en el plenario de empleados estatales.

En realidad la relación se rompió luego de que no hubo acuerdo por la devolución de los descuentos realizados por los paros y la intención de recuperar los días de clase perdidos. Para colmo, la Dirección General de Escuelas hizo los descuentos tal como prometió.

Pero al parecer en muchos casos los hizo mal.Según denunciaron desde el sindicato se les descontó el día a personas que estaban con partes de enfermo y licencia y también hubo descuentos mal calculados.

Bajo este malestar, ayer el sindicato fue a pedir explicaciones a Casa de Gobierno con la idea de encontrarse frente a frente con el Gobernador o las autoridades de la Dirección General de Escuelas (DGE).

Pero después de varios intentos, la búsqueda fue en vano. La movilización fue planificada casi de improviso ya que, según lo manifestado por Eduardo Franchino -titular del gremio- previo a tomar una decisión sobre cualquier medida de fuerza los pasos a seguir se discutirían en un plenario.

Así, frente a la imposibilidad de un escrache y luego de una búsqueda frustrada en las cercanías del despacho de Jaque, el sindicato continuó su periplo hasta un acto presidido por el ministro de Salud, Aldo Sergio Saracco.

El momento elegido fue el anuncio de la entrega de equipamiento médico, en la calle Videla Castillo de Capital. Estaba previsto que en ese acto estuviera presente el Gobernador.Pero tampoco apareció. Luego de golpear puertas, la respuesta no llegó para el grupo de sindicalistas.

Pero más allá de esto, lo cierto es que la cuerda sigue tensa entre las partes. Ocurre que a la pelea por el pago de los días no trabajados -en lo que va de 2008 se suman once paros de la educación- se suma el reclamo por la recomposición salarial que fue postergada hasta el año que viene.

Según las palabras de Franchino, hoy un maestro debe subsistir con 1.400 pesos mensuales. Y con el no pago de las jornadas de huelga -cada una equivale a 75 pesos- este monto se resiente más aún.

La idea de seguir a Jaque "a donde esté" se concretó con el ánimo de pedir explicaciones. "Donde esté él o alguien de la DGE vamos a ir porque queremos que nos devuelvan el dinero de los días de huelga tal como se venía hablando", afirmó ofuscado Franchino.

El enojo de los docentes incluyó además al actual ministro de Gobierno, Mario Adaro. "Él -por el ministro- dice que Jaque no miente, pero él también es un mentiroso", dijo Franchino en alusión a las negociaciones que hasta la semana pasada llevaban adelante.

En el Ejecutivo dan por quebrada la relación con el SUTE. Aseguran que no temen a las manifestaciones que puedan organizarse. "No se va a cambiar nada, el Gobernador no cambió ni va a cambiar nada en su vida por las amenazas. Seguimos trabajando para mejorar la provincia", dijo un allegado a Jaque. Por las dudas la comunicación entre los funcionarios e incluso la custodia está aceitada para advertir sobre la presencia de manifestaciones.

Con los ánimos caldeados, el SUTE llevará el mal humor de los docentes al plenario de gremios estatales que se realizará hoy en la explanada de Casa de Gobierno. La intención es volver a organizar medidas de protesta en conjunto, entre las que se evalúa un nuevo paro.

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