La UE aumenta la presión ante la falta de mayores propuestas de EEUU y China

La Unión Europea aumentó su presión para que el resto de los países, fundamentalmente China y Estados Unidos, hagan propuestas más ambiciosas, a tres días de la reunión de gobernantes de la conferencia sobre cambio climático, sin ningún viso de acuerdo, mientras que Washington y Pekín reafirmaron que no cambiarán sus propuestas.
"Estamos ante un momento distinto e importante. Hemos visto avance en una serie de áreas, pero no hemos visto lo suficiente", dijo Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la conferencia de partes que se realiza en Copenhague sobre cambio climático, desde el 7 de diciembre pasado.

"Aún hay una enorme cantidad de trabajo para cubrir si esta conferencia va a emitir lo que la gente espera que dé", afirmó.

La presidenta de la conferencia, la danesa Connie Hedegaard, dijo en la sesión de apertura de la reunión de ministros de Ambiente que se necesita estar dispuestos a aumentar los compromisos o el riesgo es el fracaso.

Un nuevo borrador de acuerdo fue difundido por las autoridades danesas a los negociadores.

Pero la propuesta no contiene objetivos definidos ni sobre las reducciones de emisiones de gases invernadero ni sobre el financiamiento que los países ricos deberían dar, por su calidad de responsables históricos del calentamiento global, a las economías emergentes.

A medida que transcurren los días y se acerca el fin de la conferencia, el viernes con la cumbre de gobernantes, la UE aumenta su presión para que se mejoren las propuestas de reducción de emisiones, pese a que sus ofertas no son lo ambiciosas que deberían.

Desde Bruselas, el presidente de turno de la Unión Europea, el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, enviaron una carta a los gobernantes que participarán de la conferencia para pedirles un esfuerzo mayor a fin de que la negociación lleve a un acuerdo.

"Nuestro objetivo es, como piden los científicos, permanecer bajo los dos grados de aumento de la temperatura del planeta y por esto hacemos un llamado a todos para que presenten ofertas en este sentido", dice la misiva.

Europa, explica la UE, lleva a la mesa de Copenhague ayudas por cerca de los seis mil millones de euros destinados a los países más pobres entre 2010 y 2012.

No obstante, en la carta se aclara que mejorar la reducción de emisiones del 20 al 30 por ciento para 2020 con respecto a 1990 "permanece condicionado a compromisos comparables de los países desarrollados y los compromisos adecuados de los países en vías de desarrollo".

Además, el ministro sueco de Ambiente, Andreas Carlgren, destacó que "hay países que representan la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial", en clara referencia a China y Estados Unidos.

"Estamos siempre a la espera de su parte de que suban el nivel de ambiciones en términos de reducción de emisiones porque sin esto no estaremos en condiciones de mantener el objetivo de contener el aumento de la temperatura en los 2 grados", afirmó.

Sin embargo, Estados Unidos no tiene la intención de modificar sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero para 2020, de acuerdo a un anuncio realizado por el enviado estadounidense para el clima, Todd Stern.

La oferta con la cual Estados Unidos se presenta en Copenhague, sujeta a la decisión del parlamento, prevé una reducción de las emisiones de carbono del 17 por ciento para 2020 con respecto a los niveles de 2005 y no de 1990, parámetro del Protocolo de Kioto que siguen la mayoría de los países.

De hecho, la reducción es del 4 por ciento si se toman como referencia los niveles de 1990.

"Nuestros compromisos están ligados estrictamente a la legislación en espera, que prevé algunos elementos que podrían llevar a un objetivo de reducción que podría ser francamente más elevado", afirmó Stern.

"Pero nosotros no podemos tomar compromisos ahora porque no queremos prometer algo que no tenemos aún", aseveró.

China, el principal emisor actual, aunque no responsable por el calentamiento global, se manifestó en forma similar unas horas después.

El embajador chino para el clima, Yu Qingtai, expresó que no tiene ninguna intención de discutir sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero ante la conferencia de Copenhague.

"Nosotros anunciamos estos objetivos. No tenemos intenciones de someterlo a discusión", dijo el embajador. Pekín propuso un objetivo de reducción de intensidad carbónica -la energía sucia en la producción- del 40 por ciento para 2020.

Comentá la nota