Auguran nuevas subas para la soja por la fuerte sequía en el país

Por la sequía en el país, el precio de la soja alcanzó el viernes su valor más alto en tres meses al tocar los u$s 382 por tonelada en la bolsa de Chicago y cerrar en u$s 380 para la posición de entrega en marzo.
En Rosario, la tonelada se cotizó a $ 875, con un alza de 4,2% respecto del jueves, el mayor valor en casi cuatro meses, lo que hizo que los productores se desprendieran de unas 40.000 toneladas. Se calcula que aún hay unos 7 millones de toneladas de soja “vieja” guardados en los silos de los productores locales.

La sequía en el país y otros problemas climáticos en esta parte del continente –donde se concentran los principales productores de soja del mundo– impulsaron los precios desde Navidad a esta parte.

Hoy, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) publicará su habitual informe con previsiones de clima y plantaciones. Las estimaciones de áreas cultivadas con el poroto en Brasil, Paraguay y Argentina se reducirían, debido a que la sequía afecta a estos tres países.

En Brasil, se cree que la reducción será de otras 2 millones de toneladas, para quedar bordeando las 60 millones de producción total a partir de mayo.

En Argentina, la sequía provocará una caída en la producción de entre 500.000 y 800.000 toneladas, por lo que no se cumplirían con las estimaciones de 18,2 millones de hectáreas plantadas o habrá peores rindes de los previstos. Aún así, mientras las pérdidas no lleguen a las 3 millones de toneladas, la campaña se convertirá en récord.

Los analistas atribuyen a la falta de lluvias en Argentina la escalada de precios de la oleaginosa, que recuperó 32% de su valor en el último mes, luego de haber tocado fondo por la crisis global.

Argentina es el segundo exportador mundial de la soja y el principal vendedor del aceite extraído de ella.

La Secretaría de Agricultura informó el viernes que las plantaciones de soja habían sido completadas en 86%, contra 94% del año anterior, lo que da cuenta de las menores previsiones.

Stella Maris Carballo, experta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se sinceró: “Es un desastre. Estamos esperando por un milagro”, dijo sobre la falta de lluvias a la agencia Bloomberg.

Ese clima hostil para la producción agropecuaria llegaría en las próximas semanas a Brasil y Paraguay, lo que haría recortar las estimaciones también en esos países y reducir la oferta mundial de soja.

Los mismos inconvenientes climáticos afectarán a la producción de maíz de Brasil y Argentina. En el país vecino, la producción caería hasta las 52,3 millones de toneladas, cuando hace un mes las estimaciones oficiales eran de 54,4 millones. Ambas previsiones están lejos de los 58,7 millones producidos en 2008 por la potencia regional.

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