Auguran un año muy duro para el productor rural

Opinaron que la falta de diálogo con las autoridades nacionales, los problemas climáticos y la caída de los precios internacionales de la producción agrícola serán factores determinantes.
Los ruralistas consultados por este diario no creen conveniente volver a cortar las rutas, pero no descartan otro tipo de medidas de fuerza a partir de febrero si no tienen respuestas del Gobierno.

El presidente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos, Mariano Astiz, manifestó a este diario el creciente malestar del sector ante la "inoperancia del Gobierno" y confirmó que desde febrero muy probablemente se retomen las medidas de fuerza del campo. Si bien no señaló cómo serán las protestas, opinó que no es conveniente volver a cortar las rutas.

En relación con la reunión que la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires (CARBAP) realizó el viernes en Tapalqué, donde se convocó a paros progresivos con cese de comercialización de hacienda y granos a partir del 10 de febrero, comentó que se van a seguir realizando reuniones en las diferentes zonas de CARBAP y que seguramente en el próximo encuentro del Consejo Directivo, que se va a realizar el 29 de este mes en Coronel Suárez, se va a determinar alguna moción para consensuar después con las cuatro entidades de la Mesa de Enlace. "Seguramente entre febrero y marzo, a más tardar, debería haber alguna protesta importante", aseguró el dirigente.

Consultado sobre si se debería volver a la ruta para mostrar la disconformidad del sector, el presidente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos opinó que hoy no sería conveniente. "Creo que eso fue un impulso que tuvo el sector en su momento y si volviéramos a las rutas estaríamos entorpeciendo el turismo y el transporte. Sí sería factible un paro en la comercialización o algo parecido", aseveró.

Respecto a las medidas que lanzó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a fines de diciembre, sostuvo: "Es una puesta en escena que están haciendo para la gente que no entiende de campo". Además, dijo que "la baja de retenciones al trigo y el maíz no sirven porque están cerrados los mercados".

Asimismo, afirmó que a pesar de la crisis "no nos han dado nada, la situación está mucho peor que el 10 de marzo de 2008 y, en consecuencia, hay un descontento total".

Rybner: "Estamos muy complicados"

"Los dueños de campo que vivían de rentas van a tener que ponerse a tono, los chacareros tienen que ponerse a tono y la gente de la ciudad también se va a tener que poner a tono", explica el productor Daniel Rybner, quien tuvo activa participación entre los autoconvocados durante el conflicto por la resolución 125, y que hoy apoya a los productores independientes de forma pasiva.

Según Rybner, la magra cosecha fina, la sequía que amenaza la trilla de los cultivos de verano, la notable baja de precios de los productos y la inacción del Gobierno, son factores que determinan que el 2009 va a ser un año "complicado", tanto para los productores agropecuarios como para la economía regional. "Se suman un montón de cosas, además de la baja de precios, la importante cantidad menos de producción que hay, por ejemplo, en trigo se cosechó 1000 kilos menos por hectárea y la gruesa por cómo esta el clima tampoco se va a cosechar bien".

En relación a las medidas presidenciales de diciembre, el productor afirmó que no tuvieron repercusión concretas y preguntó: "¿De qué sirven que nos bajen las retenciones, sino hay libre apertura de la exportación?". Además, señaló: "Una cosa es cuando estábamos discutiendo la supuesta renta extraordinaria, pero hoy con 1000 kilos menos por hectárea, cada peso que se va incide muchísimo y el problema es perder poco o perder mucho".

Rybner describió que "ya hay algunos casos en que los arrendamientos han bajado y en la mayoría de los casos se están renegociando. Alquileres que estaban en 10, 12 quintales, han bajado a 6, que era lo que pagábamos cinco años atrás".

Además, opinó que a partir de la crisis, "creo que se va a reacomodar bastante el tema de los que son chacareros del campo y los que son inversionistas del campo, lo que no sé bien a qué costo".

Respecto a la relación del campo con el Gobierno, Rybner señaló que si los Kirchner no cambian su actitud ante el sector, es inminente que vuelva el conflicto. "Creo que es la postura de todos, nadie quiere volver a la ruta, pero tampoco queremos que nos sigan pisoteando".

Por último, consultado sobre los anuncios para Tres Arroyos, el productor afirmó: "hace tres años vino Kirchner y prometió 65 millones de pesos, de los cuales se cumplieron muchos menos. Ahora prometen 100 más y hay una sensación de exitismo inexplicable". Asimismo, aseguró que "si este año no se hubieran llevado los 480 millones que se llevan de retenciones, tendríamos en Tres Arroyos mucho más que 100 millones y si no se hubieran cobrado desde que están en el poder en el partido tendríamos 1500 millones, que es mucho más que una promesa de 100".

Massa: "No querés que llegue el momento de sembrar"

"Hay un número muy simple, vos en marzo tenías un trigo de bolsillo de 600 pesos y hoy lo tenés a 330-340, tenés la mitad de la producción y gastaste 130% más en insumos. O sea, que has perdido una capacidad real del 85%. Te queda un 15% para afrontar todo lo que gastaste en la campaña que ya se terminó y la que viene y para colmo la cuenta de la cosecha gruesa tampoco va a servir", describió el productor autoconvocado Alejandro Massa.

Sumado a los vaivenes en los precios, para Massa "el problema más grande que se está afrontando es la sequía", aunque también manifestó que se "está teniendo problemas con la tucura, la falta de pasto, la ausencia de horizontes de mercado, la caída de los precios, con el agravante de los plus que nos sacan por la inestabilidad interna de este país".

Por los inconvenientes marcados, el ruralista indicó hoy el productor tiene "un desánimo generalizado". Por ello, respecto a la futura siembra de los cultivos de invierno, indicó: "Si bien temporalmente estamos relativamente cerca de poder empezar a diagramar el año, en el ánimo del productor estás muy lejos. Es como que quisiéramos que no llegue el momento de sembrar".

Respecto al vínculo del sector con el Gobierno, consideró: "Si sigue esta tónica que está implementado, se va a seguir incrementando el área y la producción de soja" y agregó, "sería lamentable que como país tuviéramos que terminar trayendo carne o trigo de afuera".

Por último, opinó: "Realmente veo un 2009 muy difícil y complicado, en cuanto a lo económico, lo financiero y lo político. Es un año electoral, va a haber anuncios, va a haber partidos políticos que se van a tratar de subir al carrito de la protesta agropecuaria, alguno va a fogonear para que pase algún suceso en el momento o lugar equivocado, pero yo creo que tiene que haber una salida para por lo menos la coyuntura y sentarnos a dialogar para el mediano y largo plazo, sino va a ser muy muy complicado".

Camusso: "La crisis fue un tsunami"

"Estando acá ves al problema desde todos los ángulos, desde la veterinaria, la agronomía, los molinos y vimos que se fue parando todo. Diciembre que para nosotros siempre positivo y este año no lo fue", comentó María Camusso, responsable de Campo y Asociados en Tres Arroyos, para quien más allá de los problemas políticos y climáticos, lo que más incidió en el parate de la actividad del sector y de la ciudad, fue el efecto de la crisis financiera sobre los commodities.

"Yo creo que lo peor es la crisis. No digo que no sean reales los problemas internos, pero creo que hay un poco de sugestión, algo que es lógico", evaluó Camusso.

Más allá de esto, comenta que también la sequía está pegando duro y que "venimos de un año muy largo, de mucho conflicto y sobre todo de mucha incertidumbre".

Vinculado al conflicto que marcó un antes y un después en la relación del campo con el Gobierno y la crisis actual, María Camusso, quien fuera referente de los productores autoconvocados señaló: "La baja de precios y el contexto internacional, fue un tsunami, pero también creo que no había necesidad del conflicto que hubo. Si del otro lado hubieran podido razonar, no hubiera pasado lo que pasó y se hubiera ganado mucha plata, dinero que hoy falta para subsidiar a las empresas que la están pasando mal".

Consultada sobre cómo cree que puede continuar el conflicto, considera que desde ambos lados, "no tienen pensado dar el brazo a torcer, ya que tienen mucho orgullo y, sobre todo, quedaron heridas abiertas".

Como los demás entrevistados, Camusso afirmó que el corte de ruta como medida de protesta hoy no es conveniente, "fue una estrategia que se usó, que dio excelentes resultados, pero ya está. Ahora hay que ser estrategas y pensar, por ejemplo, cómo revertir las trabas que nos ponen desde la ONCCA".

Por último, María Camusso consideró que más allá de los inconvenientes "hay que ser positivo, hay que seguir apostando a lo que uno sabe, hay que seguir invirtiendo en tecnología y capacitación que es lo que nos trajo hasta acá y me parece que hay que ponerse en positivo para que todo vaya mejor".

Di Rocco: "Se va a achicar mucho nuestra producción"

Para el gerente del Centro de Acopiadores de Cereales de Tres Arroyos, Luis Di Rocco, el punto sobresaliente del 2008 fue la lucha por la resolución 125, la posición que tomó el campo y cómo la peleó, sin embargo, "el tema no quedó agotado, porque si bien Cobos cerró una instancia de confrontación muy dura, después el gobierno nacional no tuvo ninguna intención de solucionar los graves problemas del campo", indicó.

Más allá de las responsabilidades, Di Rocco opinó que ambas partes "se deben un gran diálogo y, por lo menos establecer una política agropecuaria de largo aliento".

Respecto al panorama del sector primario, señaló: "los magros precios, la nula rentabilidad de los productores y la sequía que nos afectó, hacen un cóctel que no es de lo mejores y llegamos a un panorama bastante complicado".

Aunque también aseguró que "si hoy en la zona lloviera bien, es decir caerían entre 60 y 80 milímetros, la gente se volcaría masivamente a la siembra de soja, como una manera de paliar el resultado negativo que tuvo la cosecha fina".

En relación a la campaña gruesa, Luis Di Rocco afirmó que la siembra de girasol cayó un 50 % en relación a la campaña anterior, "pero no sólo por la fuerte caída del precio, sino porque desde antes la gente ya venía con más ganas de hacer soja que girasol, por una cuestión de rentabilidad".

Por último, el gerente del Centro de Acopiadores señaló que para la próxima campaña "nadie está hablando del futuro" y consideró que va a ser una año "de achique de un achique muy grave de nuestra producción zonal".

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