Auditoría del TC compromete la gestión de intendentes del oeste

Gastos en proyectos no aprobados, desdoblamiento de obras y uso de regalías para pagar sueldos son algunas de las objeciones.
El nuevo informe que el Tribunal de Cuentas elevó recientemente al Gobernador informándole acerca de los gastos correspondientes a 2008 de las regalías mineras de parte de las comunas compromete seriamente la gestión de varios intendentes.

Andalgalá y Belén, justamente los dos municipios que más dinero recibieron de las regalías mineras, son los que más objeciones recibieron de parte del TC. Los cuestionamientos son graves porque dejan al descubierto la realización de obras sin haber obtenido el ok a la inversión de parte del TC, el pago de sumas superiores a las presupuestadas, el desdoblamiento de obras para evitar licitaciones públicas, el uso de regalías para pago de sueldos, contratación de becados, elaboración de proyectos y otras serias irregularidades.

En virtud de estas anomalías que ya están en conocimiento del Gobernador y que, en gran medida, reeditan irregularidades detectadas en auditorias de años anteriores, Brizuela del Moral podría decidir la suspensión en el envío de las partidas mineras a los municipios infractores. Ésa es una potestad exclusiva del Gobernador que, hasta ahora, no ha ejercido, pese a que existen sobradas evidencias del mal uso de los recursos mineros.

Perea, en problemas

El caso de Andalgalá, comuna que recibió 63 millones en regalías, se presenta como uno de los controvertidos. El informe del TC objeta los gastos de regalías tanto de 2007 como de 2008 y cuestiona la sistemática marginación del municipio al TC como ente encargado no sólo de controlar los gastos, sino de aprobar los proyectos de inversión antes de su ejecución: hay 22 obras financiadas con regalías mineras cuyas inversiones no fueron aprobadas por el TC. Entre ellas, varias han eludido el sistema de contratación autorizado según la magnitud del gasto y, en cambio, han optado por la contratación directa.

El caso más llamativo, al que el informe oficial le dedica varios párrafos, es el de la obra de "modelización del río Andalgala 1º etapa limpieza y encauce". Pese a que el proyecto tenía un presupuesto de un millón de pesos, Perea no sólo obvió el control de la inversión de parte del TC, sino que además desdobló su ejecución en cuatro etapas y las adjudicó todas a la misma empresa, Jais Servicios: "Se procedió a la contratación en forma desdoblada y con la misma empresa, a los fines de evitar la licitación pública, sin que existan razones fundadas para dicho desdoblamiento".

El TC también objetó el uso de 400 mil pesos para gastos de la Semana de Andalgalá en 2008, pese a las advertencias contrarias del tribunal. En función de esto, el TC consideró que este gasto -que no se encuadra en los parámetros permitidos por ley- "es un desvío de fondos a un destino distinto del consagrado en el artículo 5 de la ley 5.128".

Pero eso no es todo. Perea pagó 3,5 millones sólo en elaboración de proyectos para invertir las regalías. Más llamativo aún es que esos proyectos pagados con fondos mineros preveían inversiones en obras por 65 millones de pesos cuando, para fines de 2008, el TC comprobó que al municipio solo le quedaba un remanente de 1,2 millones en su cuenta de regalías.

Como para rematar, el intendente tiene un cheque emitido por 65 mil pesos sin gastos justificados y realizó el uso transitorio de recursos mineros para gastos corrientes.

Otro caso polémico

Belén, gobernada por el oficialista Daniel Ríos, también quedó bajo la lupa del TC. El principal cuestionamiento fue al "programa de becas de capacitación para el desarrollo de actividades productivas" que, para el TC, no se adecua a los gastos autorizados por ley y en cambio representan gastos corrientes, puesto que se trata de becas de trabajo. Para contratar becados, Ríos destinó en 2008 1.211.995 pesos de las regalías.

Ríos también echó mano a las regalías para pagar los sueldos de abril y el medio aguinaldo de julio de 2008 y hasta el cierre de ese ejercicio fiscal no había reintegrado los fondos a la cuenta del municipio. El TC observó otros ‘pases a caja' -como denomina la práctica de transferir recursos mineros a la cuenta de gastos corrientes del municipio para, a partir de allí, darle otro usos- como, por ejemplo, gastos de combustibles y la compra de terrenos de dudosa conveniencia y sin proyecto de inversión que los justifique.

$63.176.783 Es el monto total que Andalgalá recibió desde 2004 y hasta el 2º trimestre de 2009 en concepto de regalías mineras. Para fines del año pasado, en la cuenta sólo quedaba 1,2 millones.

$28.387.521 Es el dinero que le tocó al municipio de Belén en el reparto de las regalías mineras desde 2004 a esta parte. El dato contempla las transferencias hasta el 2º trimestre de 2009.

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