Audiencia de López Puelles: entre el show de los aplausos y la nada

El contador se llevó a sus "fans" para que lo vivaran e hicieran gestos de desaprobación a los que lo atacaban. Lo de los senadores fue un papelón: algunos improvisaron y otros ni siquiera se habían preparado para esta instancia tan importante. Los que sí hicieron bien su trabajo fueron los aplaudidores.
Carlos López Puelles, el aspirante a comandar la Dirección General de Escuelas no dejó nada librado al azar en la audiencia pública a la que se sometió ante el Senado.

El salón Ricardo Rojas (anexo de la Legislatura), una hora antes de que empezara el encuentro –previsto para las 11- estaba repleto... de sus aplaudidores que se dedicaron a vivar al contador cada vez que pudieron y hasta empezaron a murmurar y levantar la voz cuando se habló en contra del elegido de Celso Jaque para comandar los destinos educativos de Mendoza.

Prolijamente sentados, los "lopezpuellistas" se encargaron de ocupar casi las 50 sillas dispuestas en el lugar, dejando así de pie a los muchos ciudadanos que quisieron ir a expresarse. Hasta hubo gritos y fuertes quejas de la gente que no pudo entrar al salón.

Después, las casi cuatro horas la exposición de López Puelles fue la nada misma y aburrió por lo extensa.

Muy pocos preguntaron por su idoneidad profesional. La mayoría de los que pidieron la palabra sólo se limitaron a plantear problemas sectoriales.

López Puelles contestó todas las preguntas que le hicieron, pero se notó que en algunas no tenía la suficiente consistencia y en otras en cambio las había ensayado, como fue el caso de los 86 cheques que libró una firma suya.

El contador lo admitió y se encargó de decir que el tema estaba solucionado. Y allí arrancó los primeros aplausos de sus "fans".

Los lopezpuellistas casi no preguntaron nada, sólo se dedicaron a tener listas las manos para darle respaldo al contador y sus gestos de desaprobación a los que atacaban a López Puelles. Lo de los senadores fue un espectáculo aparte, pero por su improvisación, y por no sumar nada a la causa.

Es más, algunos, hasta descaradamente admitieron que sacaron las preguntas del público, es decir que ni siquiera se habían preparado para participar de una de las instancias más importantes para que López Puelles pueda convertirse o no en titular de la DGE.

Apretaditos, sin temas relevantes y con un show de aplaudidores (y eso que no estaba el ex director de Juventud, Ariel Guirín, que para eso es especialista) la audiencia de López Puelles se pareció a la nada.

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