El atractivo de la acción social

La empresa de Minnicelli, Cascales y Bello Knoll ofrece la posibilidad de hacer negocios bajo el lema de la responsabilidad social empresaria.
El economista Edward Freeman no debe haber imaginado jamás que su concepto de los stakeholders animara a un trío de profesionales, funcionarias y ex funcionarias a dar origen a un micro de cocina por tevé. En el diseño teórico de Freeman, los stakeholders son los individuos, grupos humanos o comunidades afectados por la actividad de una empresa. También los que pueden afectarla. La contracara de los shareholders. Unos son los grupos humanos impactados por la actividad de la empresa, los otros, los accionistas. De esa tensión y del tendal de desastres generados por Enron y la consultora Arthur Andersen surge la idea de la responsabilidad social empresaria (RSE), puede que una versión aggiornada de lo que en las últimas décadas del siglo XX se llamó "el capitalismo de rostro humano".

Si Milton Fridman explicaba que la responsabilidad de una empresa se circunscribía a maximizar sus beneficios, para los seguidores de Freeman la "eficiencia consiste no en maximizar el valor privado sino el ‘valor social’ de los bienes y servicios que produce". La RSE se verifica, añaden, hacia adentro de las corporaciones, mejorando niveles salariales o condiciones de trabajo, y hacia afuera con criterios de desarrollo sustentable, aumentando los niveles de seguridad de los productos o reduciendo índices de contaminación. La actividad filantrópica es otro de los aspectos de la RSE. Fonres, la sociedad anónima constituida por Alessandra Minnicelli, Marta Cascales y Susy Bello Knoll propone a las empresas canalizar su acción "comunitaria" no a través de fundaciones sino de fondos de inversión. "Son Patrimonios Económicos de Inversión –explican en la página de Fonres– (...) la modalidad de fondos de inversión otorga transparencia la administración y aplicación de los fondos y permite que concurran pequeños y grandes capitales (...). Con eso, cada empresa puede orientar su inversión estratégicamente..."

La responsabilidad social corporativa no es un tema nuevo para Alessandra Minnicelli y su socia Susy Inés Bello Knoll. La esposa del ministro Julio De Vido trabaja en problemáticas vinculadas a la RES desde que asumió la titularidad de la SIGEN. Luego, como accionistas de Fonre, las dos abogadas motorizaron junto a la Universidad Tecnológica Nacional jornadas sobre indicadores de eficiencia. También con la UTN organizaron un seminario sobre la gestión eficiente de energía. En el curso de uno de esos encuentros, Minnicelli preocupó a la audiencia al informar que se encontraba desarrollando nuevos parámetros de cuantificación, adecuados a las características de la Argentina. El fantasma del INDEC había planeado sobre la concurrencia.

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