Atlético Tucumán es de Primera

Le ganaba 4-1 a Talleres, como visitante, cuando el partido se suspendió por incidentes. Igualmente consiguió el ascenso a la A porque no ganaron ni Belgrano ni Instituto. Mañana, Chacarita también puede subir si le gana a Platense.
Media provincia de Tucumán está de fiesta. Pese a que el moño quedó a medio hacer, por la suspensión del partido que le ganaba a Talleres por 4-1 en Córdoba, Atlético consiguió el ascenso a Primera. Fue porque ni Belgrano ni Instituto pudieron ganar. Por eso, dos fechas antes del final, el Decano vuelve a la A, categoría que visitó por última vez hace 25 años.

Después de años de decadencia de los dos grandes de Tucumán, la historia se empezó a revertir. San Martín pasó de la gloria a la tumba y luego resurgió para llegar a Primera, donde ahora pelea por mantenerse. Atlético, en cambio, siempre estuvo luchándola en la segunda y después en la tercera categoría del fútbol argentino hasta que en dos temporadas consecutivas pegó el gran salto: el año pasado estaba en el Argentino A y a partir de agosto jugará con River y Boca, entre otros.

El Decano tuvo este año la conducción de un hombre de ascenso. Héctor Rivoira llegó a Tucumán con el objetivo de mantener la categoría. Y esa era realmente la meta de Atlético, que venía de vagar varias temporadas en el Argentino A y quería afianzarse en la segunda división de la Argentina. Pero la historia empezó a cambiar con el correr de las fechas. El comienzo fue muy bueno y la gente se ilusionó, aunque un bajón lo devolvió a la realidad y a ese primer desafío.

Pero Atlético contó siempre con la joya de la abuela, el hombre del torneo. De la mano de Luis Rodríguez, el rendimiento del equipo volvió a levantar y de a poco se fue acomodando entre los irregulares Belgrano, Instituto, Rafaela, Aldosivi y Chacarita, a quienes siempre les quemó la punta del torneo y el saber que sólo de ellos dependía la chance de llegar a Primera. Con la ayuda de ese pelotón y la presencia de la Pulguita, todo pareció más fácil para el equipo tucumano, que en la recta final del torneo se sacó el disfraz de cordero y se puso el del lobo, que le calzó a la medida justa.

Sus veinte goles en el torneo, casi todos importantes a la hora de sumar puntos gruesos, hicieron olvidar la lesión de Claudio Sarría, conductor del equipo y emblema de Atlético, que recién en las últimas fechas pudo volver. Sí, justo para festejar y ponerle el broche de oro a la fiesta que se acercaba en caravana hasta Tucumán.

Esta tarde, el partido no terminó, pero el ascenso se convirtió en un hecho. Talleres, necesitado de puntos para salir de la grave situación que lo está mandando al descenso, se puso en ventaja gracias a un gol de Fernández Francou. Pero el Decano reaccionó y dio vuelta la historia. La Pulguita, Pereyra, Azconzábal y Montiglio se anotaron en la historia y convirtieron el día que Atlético volvió a Primera. Algo que consiguió pese a la suspensión (a los 39 minutos del segundo tiempo, por incidentes entre los locales y la policía), porque Instituto (estaba a nueve puntos con tres fechas por jugar) perdió 2-0 con Rafaela y porque Belgrano (a ocho), apenas empató 0-0 en Rosario ante Tiro Federal.

Mañana, la fiesta se puede trasladar a La Plata. Escenario atípico para el partido que jugarán Platense y Chacarita, a puertas cerradas, en cancha de Gimnasia, cerrando la fecha 36 de la B Nacional. Con los resultados que se dieron, el Funebrero también podrá sellar su pase a Primera, si consigue la victoria. Sino deberá esperar aunque sea una semana más para saber si vuelve o no a la A.

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