Un ateo suelto entre fundamentalistas

Pese a estar a favor del aborto, el divorcio y el matrimonio homosexual, el jefe del gobierno español fue el orador principal, junto a Barack Obama, en el exclusivo evento organizado por La Familia, uno de los grupos evangelistas más influyentes de EE.UU.
Entre cabezas reclinadas, ojos cerrados, pasajes de la Biblia y cánticos religiosos, el "Desayuno nacional de oración" en Washington tuvo como invitado especial al jefe del gobierno español, que siguió las plegarias con gesto respetuoso pero los labios decididamente cerrados. La noticia de que José Luis Rodríguez Zapatero, un agnóstico reconocido y duramente criticado por la Iglesia católica por su apoyo al matrimonio homosexual, el aborto y el divorcio, era el invitado estrella al evento político-religioso del año en Estados Unidos, sorprendió a España. Sobre todo teniendo en cuenta que detrás del evento organizado cada primer jueves de febrero desde 1953 está la controvertida Fellowship Foundation, más conocida como The Family (La Familia).

Bajo este difuso nombre se agrupa una organización evangélica ultraconservadora de la que existe poca información oficial pero a la que se vinculan decenas de congresistas y senadores estadounidenses en las últimas décadas. En su libro La Familia: el fundamentalismo secreto en el corazón del poder norteamericano Jeff Sharlet recuerda a uno de los miembros del "círculo íntimo" de La Familia, el congresista Charles E. Bennett, que en los años 50 impulsó la ley por la que en los billetes de dólar dice "In God we trust".

En su discurso, que precedió al de Barack Obama y al de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, Zapatero hizo equilibrio entre sus convicciones personales y el ámbito en el que se encontraba. Allí también habló la estrella del fútbol americano Tim Tebow, que está embarcado en la promoción de un anuncio antiabortista de cara al Superbowl de este domingo. En algo menos de diez minutos Zapatero abogó por la tolerancia, la tolerancia y otra vez la tolerancia: respeto a la diversidad, a los inmigrantes y a las parejas "no estereotipadas", mezclado con guiños progresistas a la Biblia a la que apelaron todos en el encuentro.

"Mi plegaria quiere reivindicar el derecho de cada persona, en cualquier lugar del mundo, a la libertad para vivir su propia vida, para vivir con la persona amada y para crear y cuidar a su entorno familiar, mereciendo respeto por ello", proclamó Zapatero. Sin olvidar dónde se encontraba, incluyó uno de los pasajes bíblicos más progresistas, también citado por la Teología de la Liberación. "No explotarás al jornalero pobre y necesitado, ya sea uno de tus compatriotas o un extranjero que vive en alguna de las ciudades de su país", citó el mandatario.

Mientras Obama, como todos los presidentes de Estados Unidos, concluyó su discurso con el tradicional "Dios bendiga a América", Zapatero eligió una cita de El Quijote para insistir en que "la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres les dieron los cielos". (DPA)

Un saludito de Obama a Madrid

Con palabras amables para España, el presidente norteamericano intentó compensar su ausencia anunciada en la cumbre anual con la Unión Europea que se realizará en mayo en Madrid. Después de que José Luis Rodríguez Zapatero asegurara que "no es un problema" el faltazo del líder más popular de la cita transatlántica, Barack Obama pidió a su "querido amigo" que transmita "los saludos de EE.UU. al pueblo español". En un conversación informal, el demócrata prometió al socialista que trabajará por "las buenas relaciones" bilaterales.

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