Atento a la economía, Obama cede a Hillary la diplomacia del país

Tal como había anticipado PERFIL el domingo pasado, el viernes “New York Times” confirmó que la ex primera dama aceptó conducir el Departamento de Estado de Barack Obama. La noticia fue bien recibida, pero los detractores de Clinton advierten que será la principal competidora del presidente electo para sucederlo en 2012, y que su esposo Bill podría opacar a Obama.

Dream team. Obama y Hillary compitieron en las primarias demócratas, ahora trabajarán juntos.

La crisis financiera apremia y Barack Obama no tendrá tiempo para aprender a ser presidente. A la depresión económica se suman el caos en Pakistán y el deterioro en Afganistán, dos frente de la política exterior que el presidente electo no podrá colocar como prioridad, enfrascado como está en su plan de rescate económico.

Por eso, el ala internacional de su gabinete quedará en manos de veteranos entrenados al calor de la presidencia del demócrata Bill Clinton. La ex primera dama Hillary Clinton aportará su fecunda red de contactos mundiales como jefa de la diplomacia de Obama. Es lo que el viernes publicó la versión digital del diario estadounidense The New York Times, según el cual la designación se oficializará a fin de mes.

La inminente designación de Clinton fue bien recibida por el arco político y generó especulaciones sobre un gabinete conformado por un “equipo de ex rivales”, siguiendo el modelo del referente de Obama, el ex presidente Abraham Lincoln, o de John F. Kennedy, que antes de asumir designó a tres ministros mucho más conservadores que su propio discurso de campaña.

El mundo occidental también reaccionó con buena gana. Durante una visita a Washington para tomar contacto con la nueva administración, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, manifestó que el nombramiento de Clinton sería bien percibido en la escena diplomática internacional. La senadora visitó más de 80 países cuando era primera dama.

Para el New York Times, en cambio, la llegada de Clinton es síntoma de que “Obama gira hacia el centro, tras una campaña en la que fue apoyado por el ala izquierdista de su partido”. Según los expertos consultados por el matutino, la economía será el campo donde Obama pondrá en práctica sus ideas heterodoxas, mientras que en política exterior no se apartará del centro.

Clinton es un “halcón” en diplomacia, definió ayer The Wall Street Journal: votó por la invasión en Irak y apoyó las sanciones a Irán por su plan nuclear. Sus detractores dicen que será la mayor adversaria de Obama, que quiere ser presidenta en 2012, que en la Casa Blanca habrá un doble comando y que será una nueva Colin Powell, el penúltimo secretario de Estado republicano que hizo de sus discrepancias con George Bush un secreto en voz alta.

Sin embargo, su inclinación por el multilateralismo la acerca a Obama. “Para construir un mundo seguro, próspero y justo, debemos irnos de Irak, redescubrir el valor de la diplomacia y revivir los valores democráticos que son el más profundo recurso de nuestra fortaleza”, escribió Clinton en diciembre pasado, para la revista Foreign Policy.

Pero el discurso de principios de la senadora está bajo sospecha. En los últimos días, la prensa estadounidense informó que el equipo de Obama estaba sometiendo a Hillary y a la fundación filantrópica de su esposo Bill a un riguroso examen. Quieren comprobar si los donantes del ex mandatario pueden dañar la credibilidad exterior del próximo gobierno.

La senadora deberá lidiar con temas en los que su marido fracasó: el programa nuclear de Corea del Norte, el conflicto árabe-israelí y la desafiante Irán. No faltará quien intente cobrarle viejas facturas: mientras los Clinton combatían al serbio Slobodan Milosevic, nada decían sobre los derechos humanos en China o en los países árabes aliados. “Nuestro vínculo con China será la relación bilateral más importante del mundo en este siglo”, escribió Hillary el año pasado enn Foreing Policy.

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Un plan de 2,5 millones de empleos

“Ya le ordené a mi equipo económico que prepare un Plan de Recuperación Económica que significará 2,5 millones de puestos de trabajo más para enero del 2011”, dijo ayer Barack Obama en su mensaje radial. El presidente electo de los Estados Unidos anunció que estudia un ya está trabajando en ese proyecto. “Será un esfuerzo nacional, que tomará dos años, para fijar los cimientos para una economía fuerte y creciente”, dijo Obama en su mensaje radial que realiza todos los sábados, desde que ganó la elección presidencial.

El mandatario electo dijo que los nuevos puestos de trabajo deberían estar listos antes de enero de 2011 y fijar los cimientos para la recuperación económica del país, que enfrenta una severa crisis. El anuncio refleja la voluntad de Obama, quien debe asumir su cargo el 20 de enero.

Obama subrayó que creará empleos construyendo rutas y puentes, modernizando escuelas, poniendo en pie centrales eólicas, paneles solares y autos más económicos, así como desarrollo de fuentes de energía alternativa con el fin de liberar a los Estados Unidos de su dependencia en las importaciones de petróleo.

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