"Atenta contra la sana competencia"

La nota obligaría a Telecom Italia, con fuerte presencia de los españoles en su capital, a desprenderse de su homónima argentina.
La Secretaría de Comunicaciones de la Nación "desaconsejó" dar el aval a que Telefónica de España, dueña de su homónima argentina, tenga una participación indirecta –pero de peso– en Telecom Argentina. El dictamen de la secretaría concluye que "la operación resulta violatoria del marco regulatorio aplicable a las telecomunicaciones, por cuanto implica la vulneración" de las normas vigentes para el sector. "El Estado no puede convalidar una operación que atenta contra la libre elección y la sana competencia", concluye.

La nota que fija dicha posición fue enviada anoche a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, la cual deberá dictaminar en consecuencia en un conflicto que ya lleva dos años. Telecom Italia tiene una participación dominante sobre Telecom Argentina y, a través de la misma, en Telecom Personal. Los cambios accionarios sufridos por Telecom Italia a partir del 28 de abril de 2007 determinaron que Telefónica de España pasara a ocupar un rol dominante en aquella empresa y, consecuentemente, en Telecom Argentina. El socio minoritario de los italianos en la Telecom local, el grupo Werthein, cuestionó la operación por considerarla violatoria del régimen de competencia para el sector. Telecom Italia rechazó el cuestionamiento y el asunto terminó en el Tribunal de Defensa de la Competencia. El pronunciamiento de anoche de la Secretaría de Comunicaciones empieza a dibujar el camino que transitará la resolución del tema.

La síntesis del conflicto de intereses que traza la Secretaría de Comunicaciones en su nota de la víspera es suficientemente explícito. "La Resolución 4/2009 de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia estableció que la operación implicó una concentración económica", recuerda. "La operación, como ya ha resuelto la CNDC, implicó un cambio de control en Telecom Argentina y generó una relación indirecta, hasta entonces inexistente, que vinculó societariamente a Telefónica de España y, por su intermedio, a Telefónica de Argentina SA, con Telecom Argentina."

Juntas, ambas empresas (Telefónica y Telecom) cuentan con casi 8,5 millones de líneas fijas en servicio en Argentina, lo que representa el 90 por ciento de la cantidad existente en el país. Las restantes 940 mil líneas fijas en servicio están distribuidas entre 108 operadores entrantes (licenciatarios luego de la liberalización del mercado, en el año 2000) y 289 operadores independientes (cooperativas y comunas o municipios que, a la fecha de la privatización de ENTel, prestaban el servicio en áreas donde dicha empresa no lo hacía). Esto habla a las claras de una concentración total en el 90 por ciento del mercado (dos empresas que societariamente iban camino a convertirse en una) y una fuerte atomización en el 10 por ciento restante, que incluye zonas marginales sin interés comercial para los dos grandes beneficiarios de la privatización.

La "operación" a la que se refiere el escrito fue la compra realizada por Telefónica de España, en abril de 2007, a Pirelli, del capital total de la firma Olimpia de Italia, cuyo principal activo son el 18 por ciento de las acciones de Telecom Italia. Pero como Telefónica concretó la operación de compra asociada a las italianas Assicurazioni Generali y Mediobanca, poseedoras a la vez de paquetes menores de Telecom Italia, en conjunto pasaron a controlar el 23 por ciento. Porcentaje que luego se amplió con adquisiciones menores. A todo esto, Telecom Italia, la firma capturada, ejerce el control de Telecom Argentina.

"La operación bajo examen, ya concretada en el ámbito internacional, sólo puede ser aprobada por las autoridades competentes y generar efectos jurídicos en territorio argentino en el caso de que se adeuce a las normas y criterios superiores que la regulan", resume el informe de la Secretaría de Comunicaciones. En virtud de ello, tras analizar la operación, juzgó que resulta violatoria del marco regulatorio y desaconsejó su aprobación.

En pocos días se conocería el dictamen de la Comisión Nacional de la Competencia, presumiblemente en igual sentido. Así, Telecom Italia sería obligada a desprenderse de su homónima argentina, abriéndole el juego a un nuevo operador, en un atractivo y millonario negocio que agregaría, en poco tiempo más, la posibilidad del triple play: el servicio de telefonía, Internet y TV por cable a través de un único operador.

Comentá la nota