Atenas-Peñarol, una final que tiene todo para ser la mejor.

LIGA NACIONAL DE BASQUET - FINAL: Dos históricos van por el título en la serie al mejor de siete juegos que comenzará hoy, a las 21, en Córdoba.
Si se recorre el cuarto de siglo que esta cumpliendo la Liga Nacional, realmente cuesta encontrar una serie final parecida a la que sostendrán desde hoy, a las 21, Atenas, de Córdoba, y Peñarol, de Mar del Plata, en el magnífico estadio Orfeo y con televisación en directo de TyC Sports.

Por el poderío y la rica historia de ambos clubes; por la sorprendente paridad que mostraron en toda la temporada; por la increíble similitud de los récords y las estadísticas; por el enfrentamiento Magnano-Hernández, los últimos técnicos del seleccionado nacional y con más títulos en el torneo; por el acentuado hambre de ganar de cada uno; por la confluencia de grandes figuras; por la importancia de las grandes ciudades a las que representan; por el apoyo popular que tienen, pocas veces una lucha por el título se presentó con tanta paridad, expectación y atractivo.

Por eso se agotaron las entradas para ambas noches del Orfeo, con capacidad para 9059 espectadores, y algo similar ocurrirá en el Polideportivo, en el que jugarán el 3er y 4to partidos, el lunes y el miércoles próximos.

Dicen que en Córdoba los hinchas de fútbol pueden ser de Talleres, Belgrano, Instituto u otro equipo, pero en básquetbol, toda la provincia es de Atenas. En Mar del Plata, los de Peñarol no sólo son mayoría, también conforman la parcialidad más seguidora y ruidosa de la Liga. El milrayitas no fue N° 1 por la quita de puntos que le hicieron tras los incidentes en Olavarría y los cordobeses se quedaron con ese handicap por medio punto. Atenas y Peñarol dominaron de punta a punta y fueron los dos grandes candidatos desde que se largó la Liga. Uno hace seis años que no gana y repatrió a Rubén Magnano y contrató al mejor jugador nacional, Leo Gutiérrez, para ser campeón por 9na vez. Y en el otro rincón, los marplatenses empeñaron su futuro para cumplir el sueño de ganar la Liga, más después de perder la final 2007 con Boca y no poder retener la corona de América.

Dos equipos golpeados antes y rearmados ahora para ser campeones.

* La ansiedad de los protagonistas

Bruno Lábaque, concentrado con Atenas en un hotel céntrico, dijo: "No vemos la hora de salir a la cancha, estamos muy ansiosos". El otro base, Tato Rodríguez, de Peñarol, agregó: "Será una final histórica y durísima. Sólo tenemos que pensar en ganar el primer partido e ir paso a paso".

Comentá la nota