Atenas mostró carácter y tiene ventaja en la final.

Atenas mostró carácter y tiene ventaja en la final.
LIGA NACIONAL DE BASQUET - FINAL: Derrotó a Peñarol por 69-61 en el primer partido de la serie disputado en el Orfeo. El viernes se jugará el segundo, también en Córdoba.
La Liga Nacional de básquetbol vivió su noche de fiesta en el estadio Orfeo. La noche de la mayor concurrencia de su historia, con 9.200 personas en las butacas, una banda en vivo, mucho cotillón y un duelo que será durísimo hasta que haya campeón. Si toda la final se jugará como hoy, habrá temas para analizar. Pero a esta altura, ninguno le importa a Atenas, que se llevó 69-61 el primer chico.

Se prestaron el dominio, pero un mejor cierre llevó al local a la victoria. Mucho tuvo que ver Leonardo Gutiérrez, figura y goleador con 26 tantos (5-10 dobles, 4-8 triples y 4-6). El otro medallista olímpo, Román González, dio la cara por Peñarol, con 21 puntos y 13 rebotes. Mañana a las 21 jugarán nuevamente en este escenario.

Una mezcla de nerviosismo y ansiedad carcomió a Atenas en los primeros minutos y Peñarol lo aprovechó. El visitante hizo y deshizo a su antojo, mientras que a Atenas sólo lo mantuvo vivo la efectividad en triples, sobre todo a través de Gutiérrez.

Con un imparable Byron Johnson, autor de 13 puntos en el primer cuarto, Peñarol dio cátedra en la zona pintada, donde hizo 16 de sus 19 puntos en el parcial. El equipo marplatense sacó 8 tantos de ventaja (19-11), pero Atenas sacudió su alma para cerrar con un parcial de 7-0 de la mano de Locatelli y de Laws. Gracias a un buen ingreso de Bruno Lábaque, incisivo en sus penetraciones, Atenas mantuvo el envión en el arranque del segundo cuarto. El base contagió a sus compañeros y cortó la salida de Tato Rodríguez para adelantar 28-23 al local.

Pero Rubén Magnano comenzó a mirar feo a sus dirigidos cuando volvieron a perder el rumbo y permitieron la remontada de Peñarol. Con la aparición dominante de Román González (8 puntos en el cuarto), el más insultado por los cordobeses, el visitante logró un parcial de 12-3 y se llevó 41-38 el primer tiempo. Llegó el tiempo del cuarto más chato, porque el roce y el contacto físico le sacó cuerpos de ventaja al básquetbol. "Paren un poquito, muchachos", se leyó en los labios del árbitro Alejandro Chiti. Y a río revuelto, ganancia de Atenas.

Con una actitud más paciente, el local pasó al frente con un parcial de 10-4 y un triple de Gutiérrez levantó por primera vez al público cordobés. Peñarol estuvo muy impreciso (apenas 9 tantos en el cuarto), se metió en el barullo y perdió la línea de juego. Tanto que apenas convirtió 20 tantos en el segundo tiempo y abundó en pérdidas en los momentos decisivos. Atenas fue más fuerte psicológicamente ante la presión del primer partido y con Leo Gutiérrez a la cabeza, pegó el grito en Córdoba. Para delirio de su gente.

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