El presidente juró su tercer período consecutivo, en el que contará con la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional; elogió a Cristina Kirchner y lamentó la "situación colonial" de Malvinas
Además de delinear sus objetivos de gobierno para los próximos cuatro años, Correa aprovechó su discurso de investidura para fustigar a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), criticar el bloqueo a Cuba, reivindicar a las islas Malvinas como territorio latinoamericano y defender su amistad con el gobierno de Irán.
"Tenemos un país mucho mejor de aquel que recibimos, pero todavía muy lejano de aquel que deseamos", dijo Correa, que en los comicios de febrero pasado obtuvo la reelección en primera vuelta con un arrollador 57,1% de votos.
"Estos cuatro años que vienen debemos hacer rápido y muy bien", agregó luego, en quichua, tras confirmar que ésta será su última presidencia, lo que despertó un estruendoso "no" por parte de los simpatizantes que lo escuchaban en el recinto de la Asamblea Nacional.
Para este nuevo mandato, Correa prometió mantener el gasto social, que sostuvo el crecimiento de la economía en sus dos mandatos anteriores, y extender el control del Estado a otros sectores polémicos, como el agua, las tierras y los medios de comunicación. Al mismo tiempo, el gobierno prevé concluir la construcción de represas hidroeléctricas y desarrollar la matriz productiva del país, en un intento de diversificar la economía y depender menos del petróleo para su desarrollo.
Se trata de polémicas reformas que Correa podrá llevar adelante con facilidad, ya que gobernará por primera vez con una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, en donde el oficialismo logró 100 de los 137 escaños.
Ante la presencia de ocho presidentes y el príncipe Felipe, de España, Correa arremetió luego contra la prensa de toda la región. "La prensa latinoamericana, con las honrosas excepciones de siempre, es mala, muy mala", dijo Correa, que está enfrentado con los medios privados de su país, a los que acusa de intentar desestabilizarlo.
"Una prensa libre es vital para la democracia, pero una prensa mala es mortal para esa misma democracia", continuó el mandatario, de 50 años, que asume con un récord de aceptación de 86 por ciento.
Correa denunció ser víctima de un permanente "linchamiento mediático", al que, según él, también están o estuvieron expuestos la mandataria Cristina Kirchner, y los fallecidos gobernantes Néstor Kirchner y Hugo Chávez. "No han podido ni podrán con nuestra integridad, no pudieron frente a la de Néstor Kirchner, a la de Hugo Chávez, no podrán contra la de Cristina Kirchner", afirmó.
La presidenta argentina no asistió al acto. En su lugar, fue el vicepresidente Amado Boudou.
Entre los abusos de la prensa, Correa destacó que "no informa sobre conflictos, sino que los buscan, los inducen, los crean, los anhelan para vender más periódicos, y en el caso de gobiernos insumisos, como el de Ecuador, para sojuzgarlos".
Llegó entonces el turno de los organismos internacionales. El mandatario calificó primero a la CIDH como "un instrumento de política exterior de los Estados Unidos", y cuestionó luego el hecho de que la sede de la OEA "esté en el país del bloqueo criminal a Cuba".
"Un bloqueo que incumple abierta, descaradamente la carta interamericana fundacional de la OEA, bloqueo que fue condenado nada más y nada menos que veinte veces por las Naciones Unidas", dijo Correa, que cuando deje el poder en mayo de 2017 habrá gobernado Ecuador por poco más de 10 años.
El mandatario calificó ese hecho de "neocolonialismo" y, en este contexto, se refirió a Malvinas: "Para qué tener la OEA si no podemos tener una postura definitiva regional sobre problemas tan cruciales, clamorosos, urgentes y evidentes como el de las islas Malvinas, una colonia británica al frente de las costas latinoamericanas, pero a más de 11.000 kilómetros de Londres. Las Malvinas no son solamente argentinas, son latinoamericanas", afirmó, enfático.
Por último, Correa ratificó la amistad con el gobierno de Irán, "por el cariño al noble pueblo persa y porque este Ecuador soberano no le va a pedir permiso a nadie para establecer relaciones bilaterales con los países que quiera", dijo..





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