Un ataque similar contra británicos en Afganistán

Un policía local mató a cinco soldados
KABUL.? La matanza de ayer en la base militar estadounidense de Fort Hood tuvo esta semana un antecedente en Afganistán. En ese país cinco soldados británicos fueron asesinados, el martes pasado, por un policía local, que abrió fuego sobre ellos en un puesto de control en el distrito de Nad Ali, en la provincia de Helmand, al sur de Afganistán.

"Según las primeras informaciones, un policía afgano disparó en un puesto de control. Actuando quizá con la complicidad de un segundo policía, súbitamente desertó. No conocemos sus motivos y todos los esfuerzos han sido desplegados para capturar a los responsables", indicó un vocero militar del Ministerio de Defensa de Gran Bretaña.

Una autoridad policial en Helmand contó que el atacante había estado trabajando como policía en el área desde hacía tres años y que había egresado de una academia policial de Kandahar. Por su parte, la OTAN indicó que el individuo había tomado su propia arma y abrió fuego sobre los soldados británicos, y añadió que el incidente es investigado por las autoridades afganas y la Real Policía Militar de Gran Bretaña.

El tiroteo, que planteó dudas sobre la disciplina dentro de las fuerzas afganas, ocurrió un mes después de que un policía afgano, en un patrullaje con soldados estadounidenses, disparara sobre los norteamericanos y matara a dos.

La provincia afgana de Helmand, en donde están apostados muchos soldados británicos, es una de las zonas más peligrosas del país. Las muertes del martes hacen llegar el total de las bajas británicas a 229, desde el comienzo de la intervención militar en Afganistán, en 2001.

Retiro de la ONU

La ONU, como consecuencia del incremento de la violencia en Afganistán, anunció ayer que retirará temporalmente a cientos de sus empleados extranjeros de las zonas más peligrosas del país, después de que la semana pasada un atentado matara a cinco miembros de su personal en Kabul.

El vocero de la ONU en Afganistán, Aleem Siddique, dijo que el organismo reubicará a unos 600 de sus 1100 empleados extranjeros en el país. Algunos serán trasladados a lugares más seguros dentro del territorio afgano, mientras que el resto será retirado de forma temporal.

Esta decisión complica la estrategia en Afganistán de Barack Obama, que estudia aumentar la asistencia civil y un envío adicional de 40.000 soldados para combatir a los talibanes. La ONU expresó que las evacuaciones de su personal no afectarán a sus operaciones en Afganistán y que los empleados volverán "dentro de tres o cuatro semanas", después de que las medidas de seguridad mejoren.

Comentá la nota