Ataque a la famila real: 7 muertos

El auto que embistió y mató en el acto a cinco asistentes a un desfile real sumó dos pérdidas más: la de un agente policial y la del mismo conductor.
La cifra de víctimas mortales por el fallido intento de atentado contra la reina Beatriz de Holanda ascendió a siete con la noticia de la muerte del autor y la de un agente de policía.

El jueves, durante un desfile de la reina, un hombre de 38 años arremetió contra la multitud que contemplaba el automóvil real y atropelló con su vehículo a 17 personas, de las cuales cinco fallecieron y 9 continúan internadas, dos en estado de gravedad.

El conductor murió en la madrugada de este viernes debido a la heridas sufridas tras embestir el vehículo contra un monumento. Antes había sido sometido a una operación, según comunicó la fiscalía.

La mañana de este viernes el Ministerio de Defensa informó con pesar que el ataque se había llevado la vida de la séptima víctima, un agente de policía que falleció debido a las graves heridas sufridas en la colisión.

Entretanto, decenas de miles de holandeses han expresado sus condolencias a los familiares de las víctimas en libros dispuestos para ello, pero también en páginas de Internet. De todas partes del mundo se han recibido escritos de condolencia, dijo el portavoz del gobierno. Para este viernes por la tarde se programó una ceremonia religiosa.

SORPRESA Y HORROR. Karst T., de 38 años, es descripto por algunos medios como un desempleado desesperado. A bordo de un automóvil, arremetió contra el público que asistía al paso de la familia real de Holanda -entre ellos, la princesa argentina Máxima- en la ciudad de Apeldoorn.

Cuando agonizaba, admitió que había planeado el ataque contra la reina Beatriz y su familia, según informaron los investigadores.

Se desconocen más detalles sobre los motivos que llevaron al ataque. La policía investiga ahora si se trata de un ataque que había sido planificado con tiempo y si alguien más sabía del asunto.

El conductor atravesó con su coche las vallas de protección al paso de la familia real, que iba saludando en un autobús sin techo, se llevó por delante a personas que seguían los actos en el Día de la Reina, la fiesta nacional más importante de Holanda, y terminó estrellándose contra un monumento.

Varias personas fueron vistas volar por los aires luego de que el auto pasó a través de un enrejado policial, detrás el cual una apretada multitud de hasta cinco o seis personas de fondo miraba pasar a la familia real en la festividad del Día de la Reina.

Imágenes televisivas mostraron al príncipe heredero Alexander y a su mujer, la princesa Máxima, parados en sus asientos en la parte superior del ómnibus con rostros sorprendidos. La argentina tapó su boca con una mano en señal de horror.

El alcalde de Apeldoorn, Fred de Graaf, dijo que todas las festividades por el Día de la Reina fueron canceladas. "El miedo y las imágenes que vio la familia son las razones para suspender el programa oficial en la ciudad", señaló.

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