Ataque de Chávez y Correa a la prensa

Consideraron que es "el mayor enemigo" del cambio que impulsan en sus países; defendieron la nacionalización de sectores estratégicos
QUITO.- Decididos a radicalizar su "revolución socialista", los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, lanzaron ayer una dura embestida contra la prensa, a la que ambos definieron como "el mayor enemigo del cambio".

En el marco de las tensas relaciones que mantienen los presidentes de ambos países con los medios de comunicación, tanto Chávez como Correa calificaron a la prensa de "corrupta, instrumento de la oligarquía y enemiga del cambio".

"Uno de los mayores enemigos del cambio en América latina es cierta prensa comprometida con los poderes fácticos que siempre han dominado nuestra región (...) Tenemos que enfrentar y derrotar a ese poder tan grande y tan impune", disparó el presidente ecuatoriano durante una conferencia de prensa conjunta con Chávez en el palacio presidencial de Quito.

"La prensa puede ser derrotada con leyes más fuertes que sancionen tanta distorsión, tanta desinformación, tanta mala fe, tanta corrupción", agregó Correa, que el mes pasado obtuvo una rotunda victoria en las urnas, que le permitirá gobernar hasta 2013.

El mandatario, además, adelantó que cuando asuma la presidencia temporaria de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), en julio próximo, planteará formalmente la creación de "instancias que defiendan a los ciudadanos y a los gobiernos legítimamente electos de los abusos de la prensa".

Las declaraciones de Correa fueron repaldadas por Chávez, quien a su turno afirmó: "Cuenta Ecuador con todo el apoyo de Venezuela en su lucha interna contra este fenómeno que ya raya la locura del fascismo, pero crudo, abierto, descarado, cínico".

Las acusaciones y cuestionamientos de Chávez y Correa tienen lugar en momentos en que los medios de comunicación de ambos países denuncian una persecución injustificada por parte de sus respectivos gobiernos.

En Ecuador, Correa anunció anteayer que emprenderá acciones legales contra la concesión "ilegal" de frecuencias de radio y televisión efectuada en el pasado, en un hecho que varios interpretaron como un atentado a la libertad de expresión. "Sin importar el costo, vamos a actuar con toda la firmeza de la ley. Ha habido una corruptela total en la asignación de frecuencias y estamos dispuestos a corregir ese error", indicó Correa.

Según varios analistas, la auditoría de las frecuencias de radio y televisión podría ser utilizada contra aquellas estaciones que hayan criticado abiertamente al mandatario.

En Venezuela, en tanto, el canal de televisión Globovisión, crítico de Chávez, acusó anteayer al gobierno de querer silenciarlo luego de que fue allanada la vivienda de su dueño. Según el mandatario, el empresario estaba "acaparando vehículos de lujo". "Pretenden cubrirse con el manto de la impunidad. Es una batalla de todos los días por la moral y la verdad, y la daremos con toda la fuerza", dijo Chávez.

La nueva ofensiva contra la prensa se produce en momentos en que el mandatario venezolano avanza firmemente con su plan para nacionalizar sectores estratégicos, lo que ya ha provocado un fuerte malestar del empresariado argentino (ver Pág. 7).

Por su parte, el presidente boliviano, Evo Morales, que viajó ayer a Quito para participar de los festejos en conmemoración de la independencia de Ecuador, también cuestionó a la prensa de su país y anunció que en breve se reunirá con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) para "conversar y demostrar cómo la mayoría de los medios de Bolivia mienten y también son corruptos".

En el marco de la quinta visita de Chávez a Ecuador para estrechar la alianza política y energética entre ambos países, tanto el mandatario venezolano como su par ecuatoriano realizaron una nueva y encendida defensa de las nacionalizaciones y coincidieron en su propósito de que el Estado asuma el control de áreas estratégicas para profundizar la revolución socialista que ambos impulsan en sus respectivos países.

"Las áreas estratégicas de la economía deben estar en manos del Estado, del nuevo Estado", afirmó Chávez, que ya ha nacionalizado varias empresas energéticas, petroleras y de telecomunicaciones, entre otras.

"No vamos a cambiar de rumbo; por el contrario, vamos a radicalizar y a profundizar nuestra revolución ciudadana, acelerando nuestros procesos", declaró, por su parte, Correa, que goza de una altísima popularidad en Ecuador.

Por otra parte, ni Correa ni Chávez dejaron escapar la oportunidad para criticar al capitalismo y evocar el "socialismo del siglo XXI", que ambos pregonan, e insistieron en que la crisis financiera internacional es culpa del neoliberalismo.

"El mundo no va a ser igual después de esta crisis" en la que "quedó pulverizado el paradigma neoliberal", apuntó Chávez, aunque reconoció que el derrumbe del capitalismo en el mundo aún está lejos.

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