Asunción y vacaciones

Asunción y vacaciones
El ingreso formal de los nuevos diputados y senadores se cumplió ayer. Pero no hay sesiones convocadas hasta el período ordinario, en marzo.
El esperado día D legislativo pasó sin pena ni gloria. Ayer, cuando se hizo efectivo el recambio parlamentario, las promesas e intentos opositores de darle un vuelco inmediato al nuevo Congreso se esfumaron, y lo más probable es que no haya más actividad fuerte hasta marzo, cuando se inagure el período ordinario de sesiones.

En el último mes, desde distintos bloques opositores barajaron la posibilidad de sesionar el mismísimo 10, cuando estuvieran en condiciones de hacerlo formalmente los 127 nuevos diputados. Esa maniobra era posible porque Cristina Fernández de Kirchner extendió hasta ayer las sesiones ordinarias –que finalizan el 30 de noviembre– para que el Senado tuviera tiempo de aprobar la reforma política. La oposición planeaba una jugada de doble impacto: pedir la interpelación del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por la visita del valijero Guido Alejandro Antonini Wilson en la Casa Rosada y trataría de imponer una prórroga de las sesiones ordinarias. Hasta se presentó un proyecto de resolución con las firmas de los peronistas opositores Graciela Camaño y Marcelo López Arias.

Pero ayer la Cámara baja sólo se abocó a continuar la discusión sobre el reparto de cargos y la integración de las comisiones permanentes. Con un breve intervalo para que algunos diputados concurrieran al acto del campo en el Rosedal, el oficialismo y la oposición comenzaron a dar los trazos finales del acuerdo.

En el reparto que fue avalado por los legisladores hace una semana, el kirchnerismo pudo retener 20 presidencias, contra las 25 que conquistó la oposición. El Frente para la Victoria se quedó, entre las más relevantes, con Presupuesto y Hacienda, Juicio Político, Educación, Trabajo, Acción Social, Peticiones, Minería, Comercio, Transporte, Legislación General e Intereses Marítimos.

Puertas adentro, el arco opositor se distribuyó los logros conseguidos en la sesión preparatoria, al haber impuesto su nueva mayoría sobre el oficialismo. El radicalismo consiguió la sensible comisión de Agricultura –que sería encabezada por el dirigente agrario Ricardo Buryaile–, de Justicia, de Vivienda y de Libertad de Expresión, entre otras.

El macrismo se quedó con Obra Pública (Christian Gribaudo) y Mercosur (Gabriela Michetti). La peronista díscola Graciela Camaño, al final, retuvo la presidencia clave de Asuntos Institucionales, mientras que el PJ disidente conducido por Felipe Solá obtuvo, entre otras, Relaciones Exteriores y Previsión. Para la centroizquierda, también hubo premio: Fernando "Pino" Solanas, de Proyecto Sur, presidirá Energía; Victoria Donda, de Libres del Sur, Derechos Humanos; Miguel Bonasso estará al frente de Medio Ambiente y el socialismo impondrá un representante en Cultura.

Entre los asuntos pendientes de este año, resta determinar cómo se compondrán y desde cuándo funcionarán las comisiones bicamerales de control. Hay especial interés de la oposición de avanzar con al conformación de la de Trámite Legislativo, encargada de analizar y dictaminar sobre los decretos de necesidad y urgencia que emite el Gobierno. Si no hay sobresaltos y se llega a un acuerdo general, podría no realizarse la continuación de la sesión preparatoria prevista para el 16. Desde entonces, el Congreso –por primera vez desfavorable al oficialismo en la era K- entrará en un receso veraniego hasta que abra sus puertas en poco menos de tres meses.

OPINIÓN

Oportunidades

Por Gabriela Granata

En el imaginario político y ciudadano, el 10 de diciembre era la fecha símbolo, el inicio de un proceso de cambio, de la irrupción de la oposición con una nueva agenda parlamentaria. Hasta se argumentó sobre la validez de que los propios diputados dispusieran la continuidad del funcionamiento del Congreso a pesar del plazo acotado que había decretado Cristina Kirchner. "Vamos a pedir una prórroga de sesiones cuando se constituya la nueva Cámara", habían anunciado líderes de la oposición.

Ayer fue 10 de diciembre. Nada de eso sucedió. Cada uno de los segmentos que conforman el espacio no oficialista quedó enfrascado en el debate sobre la integración de las comisiones. Hubo algunas presencias aisladas en el Rosedal, de visitantes, en el acto convocado por los sectores que sostienen una agroagenda que resulta demasiado chica para los desafíos de una sociedad integrada.

Algunos sectores políticos ya cometieron el error de creer que las agendas sectoriales podían reemplazar la acción coordinada en los espacios más plurales. Puede suceder que los legisladores y sus líderes políticos aprovechen el verano para acordar temas en representación de la unidad y no dejen pasar la oportunidad de que el consenso imponga mayorías.

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