Astrada: "Tienen que dejar la vida para ganarle a Boca"

Es la arenga del DT a sus jugadores. Afirma que no cree que su rival del domingo sea más equipo que River.
A veces vale arrancar por el final para graficar sensaciones. El de Leonardo Astrada en su mano a mano con Clarín es uno de esos casos. La última pregunta apuntaba a saber cuál iba a ser la arenga final antes de que sus jugadores pisaran el césped del Monumental, el domingo. Porque justo viniendo de parte de él, uno de los hombres más ganadores en la historia de River (sólo superado por Angel Labruna), esas palabras deberían estar repletas de significado. Y la respuesta fue elocuente: "Les voy a decir que tienen que dejar la vida para ganarle a Boca. Que acá hay una historia que respetar. Que si podemos ser superiores en el juego, mejor, porque eso nos daría mayor tranquilidad para controlar el partido. Pero que el jugador de River tiene que llegar muerto al vestuario. Porque de esa forma el resultado va a llegar. Podemos jugar bien, mal o regular, pero tienen que dejar la vida". Clarito lo del entrenador y repleto de sentimiento. Porque, al mismo tiempo, aclara: "Este no es un partido normal. La semana es bien diferente a las del resto del año. Y nosotros trabajamos con los jugadores para que no les gane la ansiedad. Para que no se quemen la cabeza quince días pese a lo que se vive. Son días especiales por lo que se ve en la calle, por la gente, por el periodismo, porque se trata de ganarle al rival de toda la vida..."

¿Tanto más tiene hoy Boca en comparación con este River?

Yo digo que no. Que son diferentes momentos, nada más. Tres semanas atrás los dos estaban igual. Boca tampoco lograba resultados y hasta el DT había presentado la renuncia. Pero, bueno, ellos ganaron tres partidos seguidos y se acomodaron. Eso a River no le pasó. Por eso hoy llegan mejor que nosotros. Lo bueno es que nosotros mejoramos con Huracán. Fuimos un equipo ordenado, concentrado, con ganas de jugar y de ser protagonistas. Y eso nos hace creer que podemos ganar el domingo. Este es el partido ideal para despegar. Si se da, sería un despegue anímico fundamental.

¿Qué veías desde afuera y qué ves ahora, que ya estás con ellos hace quince días?

Que éste es un grupo que estaba anímicamente golpeado. Que venía de golpe tras golpe y que por eso no se animaban a desarrollar cosas que uno sabe que pueden realizar. Cuando vos terminás perdiendo cuatro o cinco pelotas seguidas, empezás a dejar de participar del juego, y eso, más el desorden defensivo, hacía que nos convirtieran seguido. Y si el resultado estaba a favor, el temor a que te empataran era más fuerte que la convicción para ganar. Por eso ahora estamos en eso de creer en nosotros mismos. En mantener el orden y el arco invicto. Porque chances para convertir tenemos, y entonces lo primero es lograr el orden defensivo que nos falta. Por eso hablamos tanto con los jugadores y estamos pendientes del estado de ánimo de cada uno de ellos sin descuidar, claro está, lo futbolístico. Puntualizamos cosas en la marca, en la creación, en la definición, y en todos los aspectos por más básicos que suenen, porque cuando las cosas salen mal, es evidente que hace falta refrescar ciertas situaciones.

¿Sentís que éste era el momento para asumir?

Muchos dicen que no. Yo no estaba pendiente de eso. Sabía que iba a volver según la forma que me manejara en cuanto al crecimiento como cuerpo técnico y en cuanto a resultados. Y en ese sentido nosotros seguimos siendo los mismos de siempre para crecer y para trabajar. No sé si era hoy, en un mes o en cuatro años lo de la vuelta. Se presentó ahora y listo. Y no lo digo para quedar bien porque sé que éste no era el mejor momento. Y también sé que éste era el tiempo para comprometerse por River. Y acá estamos. Ojalá las cosas salgan bien para el bien de todo River. De los jugadores, de los hinchas, de nosotros, de los dirigentes, de todos.

¿El domingo es sólo ganar o un empate, según el contexto, sirve?

Una vez terminado el partido, si los matás a pelotazos y terminás empatando, sirve. Y después buscaremos el por qué no se ganó. El tema es que este partido hay que ganarlo, vivirlo, jugarlo, sentirlo... El que lo hace, lo gana. En los clásicos no hay diez situaciones para River y ocho para Boca, no. Por eso hay que aprovechar y convertir las que tengamos.

Justamente en esto están mal. Y la sensación es que si no juega Fabbiani les falta peso en ataque...

Yo puedo jugar con 9 o sin él. De hecho mis equipos no tienen un 9 clásico. Prefiero que el delantero salga, que se asocie, y que lleguen varios al área rival. Fijate en mis equipos que siempre buscamos eso. Puedo, o no, optar por Cristian, pero lo que tenemos que aceitar es la definición. Porque lo más complicado es crear situaciones y River lo hace. Si ajustamos eso, ante Boca podemos andar bien.

¿Sentís que te llegó demasiado rápido el Superclásico?

Llegó. Y lo vamos a jugar. Y lo queremos ganar. De eso no tengas dudas.

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