"No aspiramos a colocar jueces ni a ninguna repartija"

Definiciones de dos postulantes al CAM .
"No concebimos el Consejo de la Magistratura (CAM) como una forma de reemplazar la discrecionalidad de la que tradicionalmente dispuso el Poder Ejecutivo en materia de designación de jueces por la discrecionalidad de todos o de algunos de los estamentos que conformarán este nuevo órgano. Por eso, si somos elegidos, no pensamos entrar en ninguna negociación ni en repartijas de cargos". Esta contundente definición pertenece a Julio Rougés y Jorge Chehín, postulante titular y suplente, respectivamente, a representar al estamento de los abogados en el CAM. Ambos integran uno de los 10 binomios que se inscribió en la capital para participar de los comicios previstos para el viernes 23 del corriente.

Los letrados aclararon que resulta una obviedad que ningún candidato dirá que pretende que la Justicia sea dependiente o que el CAM seleccione jueces inidóneos. "Pero, además de ideas, confrontaremos personas y trayectorias. Tenemos la convicción de que seremos idénticos a nuestro pasado y presente. En ese sentido, nunca estuvimos ligados al Gobierno, a cúpulas afines al Poder Judicial, a sectores de poder ni a grupos de presión", recalcaron.

Con igual énfasis, Rougés y Chehín insistieron en la misma idea: "no queremos ser jueces, ni colocarlos. Tampoco aspiramos a obtener cargos para nuestros familiares. Sí pretendemos que quienes resulten seleccionados no olviden que su función debe estar al servicio de los ciudadanos, porque la judicatura no es una canonjía ni implica meramente un cargo bien pagado, libre de impuestos".

A favor de la igualdad

Los postulantes son sumamente críticos de la Ley 8.197, que crea el CAM, por considerar que no establece un equilibrio entre los estamentos que componen el órgano de selección (tres legisladores, dos magistrados y un abogado). "Si se conforma alguna mayoría automática, advertimos que seremos una 'piedra en el zapato' de esta y no la dejaremos avasallar", ironizaron.

Respecto de la reglamentación del CAM, alertaron que urge evitar que "se deje abierta la puerta para que, en el proceso de selección, por vía de una hipervaloración de la importancia de las etapas correspondientes a la entrevista y a la calificación de los antecedentes de los postulantes, se deje afuera de la magistratura a gente valiosa".

Para una mejor selección, Rougés y Chehín efectuaron esta propuesta: "a los jueces que concursarán por un ascenso habría que exigirles que, para acreditar la calidad de su desempeño en la magistratura, presenten una decena de sentencias. Asimismo, para demostrar la intensidad en el ejercicio profesional, los abogados deberían adjuntar 10 escritos o dictámenes en el caso de los que se desempeñen en el sector público. Esto sería un buen indicador y un revelador del mérito jurídico de los aspirantes".

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