Asombro y descontento generó el aumento de la tasa municipal

Vecinos de distintos barrios recibieron la primera boleta del 2009 con el ciento por ciento de incremento. Hay casos que pagaban $55 pesos anuales y pasaron a $111
Con asombro los vecinos de distintos barrios de la Capital recibieron las boletas 2009 de la tasa municipal de inmueble por los incrementos que superan el ciento por ciento, según la zona de residencia.

Si bien el incremento fue anunciado a fines del año pasado y se comenzaría a efectivizar con la primera boleta de este año, desde la comuna habían calculado que entre el común de los vecinos, la suba no superarían el 60 por ciento, y que el acento de la nueva ordenanza tributaria aprobada por los concejales estaría en otros rubros como casinos y bancos.

En uno de los casos, con sorpresa, un vecino de Itaembé Miní mostró el comprobante que el año pasado abonó 55,20 pesos por todo el año y ahora por igual concepto debió abonar 111 pesos; en ambos casos siempre estando al día con el pago.

Para este contribuyente la tasa municipal del 2008 se componía de 4,60 pesos por mes o 55,20 pesos en forma anual, pagando antes del primer vencimiento, o de 65,23 pesos con el segundo vencimiento del 10 de marzo. La tasa se componía de 4 pesos, más 40 centavos de catastro, un peso de mejora y 80 centavos de descuento (lo que hace un total de 4,60 pesos mensuales).

En tanto este año, la boleta indica que son 9,25 pesos por cada mes, y abonando antes del primer vencimiento alcanza los 111 pesos anuales, o bien 123,82 pesos antes del segundo vencimiento el 9 de marzo de 2009.

La tasa se compone de 5 pesos, más 50 centavos de catastro, 3,75 pesos de baldío y 1 peso por mejora, a ello se le debe hacer un peso de descuento, lo que totaliza 9,25 pesos mensuales.

A ello, el vecino debe sumar el incremento en el costo de la luz, el agua, y del transporte urbano, además del 10 por ciento de incremento que también debe abonar por su vivienda construida por Iprodha.

Otro vecino contribuyente de la chacra 229, barrio de la terminal de ómnibus, abonó el año anterior 80 pesos en concepto de la tasa de inmueble y para el período 2009 tendrá que pagar 160 pesos. Juan Carlos vive a una cuadra del hipermercado y con asombro contó el nuevo monto de la boleta por los servicios de barrido, limpieza y recolección de residuos, que abrochará junto con las subas de los otros servicios básicos como de luz y agua.

Otro contribuyente que reside sobre la avenida Tambor de Tacuarí también recibió la nueva factura con el 90 por ciento de aumento. Sorprendido, mostró la boleta del año anterior que abonó 16,30 pesos mensuales y la que le llegó en estos días es de 30 pesos mensuales.

En el caso de contribuyentes que habitan en el microcentro, la boleta de 28 pesos mensuales trepó a 48 pesos.

Reclamo de comerciantes

La modificación en la ordenanza tributaria se aprobó el 30 de octubre del año pasado en el Concejo Deliberante y se publicó en el último Boletín Oficial, con fecha del 12 de noviembre bajo la ordenanza N° 2387.

Los primeros en reclamar las nuevas tarifas fueron los comerciantes, nucleados en la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, que si bien quedaban exentos de los aumentos, se vieron afectados por los incrementos en rubro como inspección bromatológica de los alimentos.

Para este sector el aumento empezó a regir en noviembre mismo.

Los comerciantes ejemplificaron algunos de los incrementos determinados por la comuna con el caso de una carga de pollos eviscerados que pagaban 350 pesos en concepto de tasa y pasaron a abonar 1.250 de la moneda argentina.

Similar situación se presentó con los ingresos de la carne vacuna, ya que el costo de dicha tasa municipal era de 750 pesos, mientras que ahora con el incremento asciende a la suma de 2.500 pesos.

“El sector comercial es un mero intermediario de los impuestos y tasas que los termina pagando el consumidor. Es una verdadera lástima que las posibles bajas de precios que eran previsibles para esta época del año serán finalmente neutralizadas o absorbidas por la necesidad de mantener o acrecentar los ingresos del Estado”, destacaron los comerciantes nucleados en la cámara.

Los comerciantes hicieron un llamado a todo el comercio, la industria y la empresa, por entender que “de distintas maneras y con diferentes argumentos tanto el Estado Nacional, como el Provincial y el Municipal seguirán en esta actitud de recaudar más a cualquier costo teniendo, en cuenta la proximidad de épocas electorales”.

Diez votos a favor y cuatro en contra

La aprobación de la nueva ordenanza tributaria tuvo el voto afirmativo de diez de los catorce ediles que tiene el Concejo Deliberante posadeño. La negativa fue de Jorge Gómez, Ricardo Skanata, Ana María Irrazábal y Raúl Fortte.

En el debate, los concejales advirtieron sobre la necesidad de implementar un sistema de entrega de boletas más eficiente, porque hay vecinos a quienes no les llega el comprobante y por eso no pagan. En tanto otros resaltaron la necesidad de actualizar las tasas, “con el compromiso de que se haga una fuerte presión a los morosos”. Por su parte, el edil Octavio Loyola dijo por entonces que las tasas tienen “un retraso considerable. En algunas zonas por el inmueble se paga el valor de una o dos botellas de gaseosas”.

Por su parte, el concejal Raúl Fortte expresó su rechazo a la propuesta, al considerar que era contraproducente, porque se arma la recaudación sobre los pocos que pagan y no en la totalidad, al recordar que según datos de la comuna solo el 30 por ciento de los contribuyentes pagaba la tasa. En similar sintonía se pronunció el edil Jorge Gómez, quien dijo que aumentará el valor de ciertos productos alimenticios, lo que generará más inflación.

Por entonces el concejal Ricardo Skanata, dijo que no era lógico aprobar el presupuesto municipal 2009 y las tasas en forma conjunta, porque primero debería hacerse un análisis de la recaudación con la nueva grilla de impuestos y en base a ello delinear el presupuesto venidero.

Desde el Ejecutivo municipal argumentaron que desde el 2001 no se aplicaba un aumento, que los gastos de la administración de recursos humanos municipales se triplicaron y por ello la recaudación tributaria no cubría los requerimientos mínimos y menos aún si se pretendía mejorar la calidad y cantidad de servicios brindados.

Comentá la nota