Asma: la mayoría cree tenerla bajo control, pero sólo el 5% está a salvo

Asma: la mayoría cree tenerla bajo control, pero sólo el 5% está a salvo
Si bien ese diagnóstico abarca a apenas uno de cada 20 casos, el 77% de los entrevistados cree erróneamente que su enfermedad respiratoria está controlada. En el país, un 32% de los asmáticos nunca se realizó una espirometría.

Falta el aire, la respiración se entrecorta, el tórax se siente aprisionado y el ahogo se adueña del cuerpo. El asma es uno de los padecimientos respiratorios más comunes, y suele ser subdiagnosticado. En la Argentina, apenas el 5% de los cuadros son clasificados como asma bajo control. Según los especialistas, esta realidad choca con la percepción de los pacientes, que en una amplia mayoría (el 77%) creen que controlan la enfermedad. Así lo determinó la Fundación para la Investigación y Difusión de las Enfermedades Respiratorias, Alérgicas y otras (CIDEA) mediante una investigación en la que participaron 2169 pacientes adultos con asma y padres de pacientes adolescentes de la Argentina, Brasil, México, Puerto Rico y Venezuela.

"El asma es aún una enfermedad diagnosticada inadecuadamente. Muchos pacientes reciben diagnósticos erróneos como 'bronquitis alérgica' o broncoespasmo. Esto conduce, indefectiblemente, a un tratamiento insuficiente o inadecuado", alertó Andrés Echazarreta, presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

En la Argentina, el asma bronquial afecta, con diferentes grados de severidad, aproximadamente a unos 4 millones de personas. La enfermedad no controlada provoca una reducción en la calidad de vida de los pacientes debido a que sus síntomas afectan el sueño, limitan las actividades normales, condicionan las actividades deportivas, perturban la vida laboral o escolar y la vida cotidiana, causan afecciones psicológicas tanto en el paciente como en su familia e, incluso, pueden conducir a frecuentes hospitalizaciones y hasta a la muerte.

Según el estudio de CIDEA, en la Argentina, el 42% de las personas con asma siente que los síntomas de su enfermedad limitan sus actividades cotidianas; además, el 65% de los encuestados reconoció que su capacidad para realizar deportes y otras actividades recreativas estaba limitada por la enfermedad. En el caso de los pacientes adolescentes, el 45% perdió días de clases a causa de sus síntomas.

Para lograr un adecuado diagnóstico es importante evaluar la función pulmonar, así como estimar de qué manera la enfermedad impacta en la vida cotidiana del paciente y determinar la frecuencia y la intensidad de los síntomas. "Para medir la función pulmonar disponemos de un estudio muy simple llamado espirometría, que requiere de soplar por una boquilla, lo que permite valorar el grado de obstrucción de las vías respiratorias y cuál puede ser la respuesta a la medicación", explicó Echazarreta.

La espirometría es tan importante en el diagnóstico y tratamiento del asma como tomarle la presión a un paciente con hipertensión. El estudio AIRLA (Asma en Latinoamérica) demostró que en nuestro país, el 32% de los asmáticos nunca había realizado dicho examen.

Para Hugo Neffen, jefe de la Unidad de Medicina Respiratoria del Hospital de Niños Orlando Alassia, de la ciudad de Santa Fe, "son varios los factores que contribuyen a la falta de control del asma: el subdiagnóstico de la enfermedad y el hecho de que los tratamientos no están adecuados a lo que las guías internacionales requieren, lo que hace que el asma en muchos países de Latinoamérica, e incluso en la Argentina, se siga tratando con broncodilatadores. Eso resuelve el síntoma del broncoespasmo, pero no la inflamación, que es la causa esencial del asma bronquial". El experto informó que recientemente fue lanzada en el país "una nueva combinación de medicamentos para el control del asma que incluye un corticoide inhalable y un broncodilatador de larga duración, que está indicada para pacientes mayores de 12 años". La combinación ofrece una interacción positiva, ya que se logra un mejor control del asma y ayuda a disminuir las crisis con menores dosis de esteroides inhalados.

El asma no tiene cura, pero la persona puede controlar la enfermedad y realizar una vida sin complicaciones respiratorias. Las personas que lo padecen deben recibir un tratamiento personalizado y tomar los medicamentos que prescribe su médico. Además, deben conocer los factores que desencadenan una crisis de asma, reconocer sus síntomas y tener claro lo que deben hacer ante una crisis. Eso se logra con la ayuda de un profesional, que brinde información y educación a quien padece esta afección y a sus familiares. «

diagnóstico adecuado

El asma es una enfermedad impredecible, ya que sus síntomas pueden ser leves o incluso inexistentes, pero en cualquier momento pueden manifestarse y ser de suma gravedad. La inflamación subyacente de las vías aéreas siempre existe. Lo importante es un diagnóstico adecuado para iniciar un tratamiento que permita controlarlo.

El asmático tiene las vías respiratorias hiperreactivas, que se contraen o se inflaman al ensancharse su mucosa en respuesta a uno o más factores desencadenantes, como la exposición a un ambiente inadecuado (frío, húmedo o alergénico), ciertos esfuerzos en pacientes hiperreactivos o cuadros de estrés emocional.

Espirometrías gratuitas

El Hospital de Clínicas abrirá sus puertas hoy para realizar espirometrías y controles gratuitos para la detección y control del asma.

La jornada se llevará a cabo en el hall de consultorios externos del hospital, sector “A”, planta baja, de 8 a 14 horas, en Avenida Córdoba 2351. Estará dirigida a todas las personas mayores de 18 años que sufran de falta de aire, silbidos al respirar y tos persistente diurna o nocturna.

El chequeo constará de una evaluación de sus síntomas y una espirometría. De acuerdo a los resultados, los pacientes serán derivados a un profesional de la División Neumonología, para continuar su tratamiento.

Global

300 millones de personas en el mundo padecen asma, según la OMS. De ellas, 250 mil mueren prematuramente por la enfermedad.

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