Asisten a dos ancianos que vivían en una extrema indigencia

Los abuelos, que tienen residencia en los barrios Ferroviario y Faldeo del Velasco Sur, recibieron asistencia médica, social y se revisó su vivienda, desinfectándola y dejándola en condiciones mínimas de habitabilidad, según informaron desde la Dirección de Adultos Mayores, organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Social .
La Dirección de Adultos Mayores, organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, acciona políticas para contener y solucionar problemáticas que padecen los sectores mas postergados de la comunidad. En este sentido y en forma particular, asistieron a dos ancianos, que sufrían graves dolencias de salud y vivían en difíciles condiciones.

En el marco de una política global implementada por el Gobierno Provincial de darle celeridad y activar soluciones inmediatas a problemas precisos, la dirección de Adultos Mayores a cargo de Karina Molina, en conjunto con la brigada ecológica, perteneciente a la Secretaria de Medio Ambiente, llevaron soluciones a dos ancianos cuya calidad de vida estaba seriamente afectada.

En primer lugar, atendieron el requerimiento de un septuagenario de apellido Peñaloza, que vive en el barrio Ferroviario, cuya realidad fue denunciada y anunciada por sus propios vecinos. Al abuelo se le brindó asistencia médica, social y se revisó su vivienda, desinfectándola y dejándola en condiciones mínimas de habitabilidad.

Por otro lado, se asistió a otra persona entrada en edad, pero en esta oportunidad del barrio Faldeo del Velasco Sur. El anciano se encontraba en un grave estado de salud, por lo que el equipo de profesionales de la dirección de Adultos Mayores, gestionó los medios necesarios para su posterior internación en un nosocomio local.

Al observar esta realidad Molina consideró que "encontramos al abuelo en malas condiciones de salud, en aparente estado de desnutrición, por lo que reactivaron los medios para proceder a su internación". La funcionaria visitó el domicilio del anciano que vive en un estado de indigencia total con el agravante de que no tiene familiares y por problemas en las articulaciones, se arrastraba por el piso para trasladarse.

En ambas viviendas se realizaron trabajos de desinfección y limpieza, del mismo modo el grupo de voluntariado de Adultos Mayores, se comprometió a realizar visitas periódicas para mantener las condiciones de higiene de la vivienda.

Molina expresó que si bien los casos de esta índole son aislados, cuando son detectados debe ponerse atención en varios ítems. "Cabe destacar que la idiosincrasia del abuelo riojano no es la misma que poseen abuelos de provincias tales como Buenos Aires o ciudades grandes, ya que en nuestra provincia se resisten en ocasiones a recibir ayuda", aseguró.

También manifestó que hay casos en los que la persona se niega a recibir asistencia y no podemos intervenir."Tenemos las mejores intenciones pero solo le podemos dar alternativas para que mejore su calidad de vida", dijo.

Entre otros puntos destacó la necesidad de sancionar una Ley provincial de protección de la ancianidad adelantando que ya dialogó con algunos legisladores para poner en marcha ese tema.

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