Asfixiado económicamente, Macri les retiene aportes a los empleados.

Los gastos de campaña fueron más elevados que los previstos, y además debieron ser hechos en la primera mitad del año por el adelantamiento electoral.
A eso se sumó que las cuentas de la Ciudad de Buenos Aires están ingresando en un declive. Por este motivo el Gobierno porteño debió apelar a un recurso irregular: frenar el pago de los aportes previsionales de los empleados de la administración porteña, pese a que los descuentos de los salarios se han seguido haciendo. Esta medida afecta a 250 mil empleados del Gobierno de la Ciudad, a quienes se les retiene entre 400 y 700 pesos por mes. Con este mecanismo, la gestión Macri se ahorra unos 175 millones mensuales.

Los trabajadores, que pidieron reserva de nombre al dialogar con PERFIL, se desayunaron con la "buena nueva" hace una semana, cuando recibieron una carta de la ANSES que les comunicaba el atraso del pago de aportes de febrero a esta parte. Según documentación a la que accedió PERFIL (ver facsímil), en los meses de febrero, marzo y abril se realizaron depósitos parciales, y a partir de entonces no hubo ningún pago. Además de configurar una grave irregularidad, los empleados sostienen que los perjudica seriamente porque "afecta a los compañeros que están próximos a jubilarse y a aquellos que buscan un préstamo, porque tener aportes sin realizar es causal de rebote en un banco".

Añadieron que con esta maniobra, que consideran "ilegal", "juegan con nosotros". Los empleados sugirieron que el silencio sindical ante esta situación obedece a que el macrismo tocó el dinero previsional, pero no el que se destina a las obras sociales.

Silencio ruidoso. Aunque no dieron explicaciones oficiales, fuentes del Ministerio de Hacienda de la Ciudad reconocieron que se retuvo el dinero, pero aclararon que lo hicieron a través de un mecanismo legal autorizado por la AFIP. "Es una sencilla operación vía Internet, permitida por ley. No sólo la realizan los gobiernos provinciales sino también varias empresas privadas", dijeron. "Esto no implica que se hayan dejado de hacer los aportes", especificaron. Y precisaron que "mes a mes, la Ciudad abona las cuotas de capital e intereses correspondientes a este financiamiento en tiempo y forma".

Sin embargo, esto no privó a la ANSES, ahora bajo el control del joven K Diego Bossi, de enviarles una carta a los empleados para informarles la demora. Aunque en la Jefatura del Gobierno porteño no dieron declaraciones públicas, fuentes de ese organismo no desmintieron la retención de aportes. Al contrario, reconocieron que se apeló a ese recurso para combatir la delicada situación financiera del Ejecutivo. "Ese dinero no fue utilizado para la campaña electoral, sino para afrontar los problemas de recaudación provocados por la crisis mundial". Además, destacaron que pese a esta crisis económica, en la Ciudad no colapsó ningún servicio público y los sueldos "se siguen pagando al día. Lo que pasa es que aún no pudimos colocar ningún bono financiero en el sistema bancario para hacer frente a esta situación".

Pese a lo sostenido por la gestión macrista, fuentes de la ANSES ratificaron a PERFIL que el Gobierno porteño suscribió un convenio de moratoria con la entidad recaudadora para asumir la deuda causada por la retención de aportes, compromiso que tendrán que cancelar durante este ejercicio. Por otra parte, los trabajadores también se quejaron ante PERFIL porque el Gobierno sigue sin dejarlos optar por otra obra social. Es que los estatales porteños siguen cautivos de la OSBA, entidad que administra el polémico Amadeo Genta.

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