El asesino de Alemania había sido internado por depresión

El asesino de Alemania había sido internado por depresión
Un día después de la tragedia de Winnenden, Alemania aún se encontraba conmocionada por la locura homicida de un chico de 17 años que mató a 15 personas, todos ellos alumnos y profesores de la secundaria Albertville, y terminó suicidándose.
Las banderas ondeaban a media asta en todos los edificios públicos del país. En la capital alemana, la canciller Angela Merkel volvió a transmitir su pésame a las familias y amigos de las víctimas. La impotencia general que se vivió en la jornada del crimen dio ayer paso, sin embargo, a los primeros intentos de entender lo sucedido.

En una pequeña ciudad como Winnenden, donde el devenir cotidiano es bastante previsible, un hecho de tal violencia exige encontrar certidumbres inmediatas para restaurar el equilibrio. En ese sentido, la policía tiene ya indicios sobre los móviles del homicida.

En el registro de su habitación se encontraron documentos que revelan que sufría depresiones y que estuvo incluso internado hace un año. Tim K., sin embargo, interrumpió el tratamiento. "Los padres estaban al corriente de la enfermedad", precisó un vocero de la policía, "pero no pensaban que fuera importante. Aún no se creen que su hijo haya sido capaz de cometer ese crimen".

Los investigadores corroboran los datos ofrecidos por conocidos de Tim K. sobre su debilidad por las armas y los juegos de computación de contenido violento. No obstante, y en eso coinciden amigos, maestros y las indagaciones policiales, el autor de un crimen tan horrendo era un adolescente amable, tranquilo e introvertido pero no huraño ni agresivo. "Era un tipo callado, metido en su mundo, pero no veía más televisión ni estaba más tiempo con la computadora que cualquiera de nosotros", declaró a la TV púbica alemana un ex compañero.

Por otro lado, fuentes de la investigación pusieron en duda la autenticidad del mensaje colocado presuntamente por Tim K en un foro abierto de Internet horas antes del hecho en donde habría advertido que iba a perpetrar una masacre. "No puedo más Bernd; estoy harto de esta vida donde no pasa nada... todos se ríen de mí, nadie me valora. Lo digo en serio, tengo armas y mañana iré a mi antigua escuela a organizar un buen asado. Mañana oirán hablar de mí. Recuerda el nombre del sitio: Winnenden", habría escrito Tim K.

A última hora de anoche, un vocero de la fiscalía declaró a varias agencias que se estaban repasando minuciosamente los datos del servidor para saber a qué hora se grabó el aporte en el chat. Asimismo se iba a interrogar de nuevo al destinatario del mensaje. Horas antes, un mando policial había revelado la existencia de esa amenaza, ahora puesta en entredicho. Todo parece indicar que la policía se precipitó al dar la información.

Un dato que cuestiona la supuesta normalidad en la que vivia el muchacho es el presunto acoso escolar que sufría. Una alumna declaró a la policía haber hablado con Tim K. sobre el tema. Las maestras, sin embargo, afirman no haber percibido nada anormal.

Ayer fue una jornada de profundo dolor en Winnenden. Delante de la escuela Albertville se extiende una alfombra de flores y velas en recuerdo de las víctimas.

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