Asesinaron en Rusia a una activista de derechos humanos

Natalya Estemirova había cuestionado la política rusa para Chechenia
MOSCU.- En un homicidio que aumentó la presión sobre el Kremlin para que detenga la ola de crímenes contra periodistas y militantes de derechos humanos en el país, la activista y reportera Natalya Estemirova apareció ayer asesinada en un bosque de Ingushetia, una república de la Federación Rusa, tras haber sido secuestrada en la vecina Chechenia.

Horas antes de que su cuerpo fuera descubierto, cuatro hombres habían obligado a Estemirova a subir a un automóvil en Grozny, la capital chechena. Los testigos la oyeron gritar que estaba siendo secuestrada, dijo Oleg Orlov, director de Memorial, el grupo de derechos humanos en el que ella trabajaba.

Su cadáver fue encontrado cerca de Nazran, la principal ciudad de Ingushetia, dijo Orlov. Tenía dos heridas de bala en la cabeza, según una vocera del gobierno ingushetio.

Estemirova tenía 50 años y era madre soltera de una adolescente. Era considerada la sucesora de Anna Politkovskaya, una periodista muy crítica del entonces presidente ruso Vladimir Putin (actual premier del país), que fue acribillada, en 2006, cerca de su departamento de Moscú. Su muerte, que aún no fue esclarecida, provocó condenas en todo el mundo.

En 2007, Estemirova fue la primera ganadora del premio Anna Politkovskaya, otorgado por la organización Reach All Women in War.

Al igual que Politkovskaya, centró sus investigaciones, críticas de las acciones del Kremlin y de las autoridades locales para sofocar el separatismo islámico en Chechenia, en la denuncia de presuntos secuestros, ejecuciones, homicidios y quema de viviendas por parte de las fuerzas de seguridad chechenas.

El asesinato de Estemirova es el último de una serie de muertes de periodistas y defensores de los derechos humanos en Rusia, que han llevado a cuestionar las promesas del presidente ruso, Dimitri Medvedev, de crear una sociedad libre.

"Condenamos el acto brutal y pedimos que se intente establecer quién es responsable", dijo el canciller sueco, Carl Bildt, cuyo país ejerce la presidencia de la UE. Las ONG rusas de derechos humanos protestaron por el suceso y denunciaron connivencia de autoridades rusas y chechenas.

En tanto, Medvedev se declaró "indignado" por el asesinato y dijo que había ordenado a las fuerzas de seguridad esclarecerlo. También admitió que el hecho "podría estar relacionado" con las actividades de defensa de los derechos humanos de Estemirova.

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