Asesinaron a un fotoperiodista francés en El Salvador

Christian Poveda fue baleado en la madrugada del miércoles. Estaba filmando el documental La Vida Loca, en el que revela la cruel realidad de las maras
En El Salvador dos pandillas se han enfrentado por años en una guerra impiadosa, la Mara Salvatrucha y Mara 18. Sus integrantes, más de 14 mil jóvenes olvidados, expresan su rebeldía a través de tatuajes y profesando una total devoción a su clan, que hace las veces de familia.

El fotoperiodista francés Christian Poveda (54) estaba retratando esta realidad en su documental La Vida Loca cuando la misma curiosidad por la violencia que lo incitó a filmar la vida de los pandilleros, lo condujo a la muerte. Un grupo de desconocidos lo asesinó a balazos y arrojó su cadáver en las inmediaciones del pequeño poblado de El Rosario, próximo a la localidad de Tonacatepeque, en el departamento de San Salvador, este miércoles a la madrugada.

"Tenemos órdenes expresas del presidente (Mauricio) Funes de trabajar sin tregua para esclarecer este hecho", informó el ministro de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar, que trabaja en conjunto con la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fiscalía para esclarecer un homicidio del que todavía se desconocen los culpables.

Hijo de exiliados españoles de la Guerra Civil, Poveda nació en Francia el 12 de enero de 1955 y creció en Saint-Denis, una ciudad obrera de la periferia de París. Al lado de Yves Billon ingresó al mundo de la fotografía y se dio a conocer como fotoperiodista con un reportaje sobre la lucha del Frente Polisario, en el Sahara Occidental.

"Yo en lo que hago no soy objetivo. Siempre defiendo un punto de vista bien claro que es el mío y cada uno es libre de pensar lo que quiera sobre él", explicó el autor de documentales como Les guerriers de l’ombre (Los guerreros de la sombra), On ne tue pas que le temps (No se mata sólo el tiempo), Voyage au fond de la droite (Viaje hacia el fondo de la derecha) y La vida loca, su reciente documental cuyo estreno estaba programado para el 30 de septiembre en su país natal.

UNA MÓRBIDA REALIDAD. Madres y esposas llorando desconsoladamente sobre ataúdes. Un tatuador imprimiendo el número 18 en el cráneo de un "marero". Violencia, arrestos y prisión. La recolección de imágenes que Poveda logró en su último trabajo genera múltiples sensaciones en el espectador que repentinamente se ve envuelto en el mundo de "Mara 18" y "Mara Salvatrucha", las dos principales pandillas salvadoreñas enfrascadas en una batalla eterna, que tan sólo en 2008 se cobró 3.700 vidas.

Los mareros son los herederos de bandas formadas en los Estados Unidos en los años 80 por los inmigrantes salvadoreños que huyeron de la guerra civil. Con el regreso de los refugiados y de los inmigrantes ilegales deportados, la leyenda "Mara" se fortaleció en Centroamérica.

La Vida Loca ofrece una mirada crítica de los duros métodos empleados por la policía y de las decadentes condiciones socioeconómicas que llevan a los jóvenes salvadoreños ha sumergirse en el crimen. Las historias del barrio "La Campanera", en el municipio Soyapango, inmortalizan un mundo salvaje y profundamente mortal donde la vida se desvanece de un día para otro. Como la de Christian Poveda.

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