En los asentamientos, algunos esperan y otros venden

En Río Gallegos el problema habitacional es constante, va desde la espera de décadas en la entrega de casa, carpetas que se llenan de polvo en el área de Tierras, pasando finalmente por la falta de variedad en los alquileres y sus exorbitantes precios.
Una de las realidades que desde el año pasado muestra las dificultades a la hora de encontrar vivienda es la de los asentamientos ilegales.

Recientemente, este medio pudo conocer que el mes pasado mediante un aviso clasificado se ponían en venta dos piezas de material ligero, a un precio de 15 mil pesos. El clasificado indicaba que las piezas están ubicadas en inmediaciones del vaciadero municipal.

El sector autodenominado barrio “Madres a la lucha” está ubicado en tierras fiscales ocupadas por cerca de 120 familias desde hace ya un año.

“No es ninguna inmobiliaria”

Respecto al aviso clasificado, Julia Ríos ocupante del barrio comentó a TiempoSur:

“Tuvimos un inconveniente con una persona que había sacado la venta de su material ligero en el clasificado. Nosotros nos opusimos terminantemente a que se hiciera este tipo de venta porque le hemos aclarado que esto no es ninguna inmobiliaria, ni vendemos los terrenos, ni vendemos casas, ni avalamos este tipo de cuestiones”.

En este sentido se prosiguió a avisar a las personas para que desmantelen y retiren sus materiales.

“Ayer (por el domingo) en la reunión les hemos aclarado a todos los vecinos que el que haya quedado sin trabajo, por salud o por razones personales que no quiera seguir viviendo acá y quiera vender sus cosas, aclare bien que va a vender (los materiales) pero para que sean retirados. No es que va a vender y va a venir una nueva persona a ocupar el lugar”.

Sostuvo que en caso de venta de materiales, la casa “se desmantela, los vende (a los materiales), se va y ese terreno quedará vacío. Acá no vamos a permitir que se desvirtúe la lucha ni que justamente vengan a querer aprovecharse o a sacar algún tipo de partido con respecto a la lucha que estamos llevando nosotros hace un año”.

Y advirtió que “si alguno está queriendo vender o ve a alguien merodeando que no esté registrado en el barrio, gente que no corresponde y veamos metida en esa casa tienen que desmantelar y desocupar el terreno porque esto no es ninguna inmobiliaria y no vamos a permitir bajo ninguna circunstancia que se haga negocio con nuestra lucha, los terrenos no son nuestros ni son de nadie pero tampoco vamos a permitir que vengan a hacer negocio ni a dejarnos mal parados a nosotros, que no tenemos nada que ver con eso”.

Cabe destacar que cada dos meses los propios ocupantes del asentamiento realizan un censo para poder registrar el movimiento de la gente en el predio.

Desvinculacion

En cuanto a la situación en la que quedó la venta, Ríos marcó que “esa familia vendió los materiales y los materiales se retiran en estos días, pero esa gente ya no tiene nada que ver con nosotros. La persona que hace eso queda desvinculada del barrio y de la lucha, eso lo tenemos claro entre todos los vecinos”.

Desde el sector desconocen que haya algún caso similar, sin embargo mediante otras fuentes se pudo conocer que hace dos semanas se habría efectivizado la compra de una casa por el monto de 6 mil pesos.

Por último, sostuvo que “dentro del barrio hay una serie de reglas y normas de convivencia que las tenemos que respetar y hacer respetar si queremos vivir en un barrio como nosotros pretendemos, sin problemas y con todas las necesidades satisfechas dentro de las posibilidades que tenemos”.

Dentro de la organización del asentamiento existe una cooperadora en la que cada familia aporta una cuota mensual para compras necesarias, como sean un bolsón de mercadería, garrafas de gas o materiales que alguna familia necesite con urgencia.

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