Aseguran que el envío de refuerzos policiales a Wilde es un "paliativo"

El homicidio de la arquitecta y catequista Renata Toscano, asesinada el pasado martes en Wilde durante un intento de asalto, despertó el malestar de los vecinos de la zona y también originó una "ola de medidas de seguridad" en la zona donde ocurrió el crimen.

En tanto, desde el Foro de Seguridad de Avellaneda consideraron que se trata de un "paliativo" y exigieron la creación de una segunda dependencia policial en la zona.

A cuatro días del homicidio de la arquitecta y catequista Renata Toscano, asesinada el pasado martes en Wilde durante un intento de asalto, la cúpula policial garantizó el envío de efectivos de Gendarmería, 28 nuevos patrulleros, un helicóptero, motos y caballos. En tanto, desde el Foro de seguridad de Avellaneda, consideraron a la medida como un "paliativo".

"Nos reunimos con el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli y el jefe de la Policía Bonaenrese, Juan Carlos Paggi y prometieron más presencia policial en Wilde a raíz del asesinato de Toscano. Seguramente ahora habrá una saturación de policía en la zona, pero por un tiempo, hasta que las cosas se calmen. La realidad es que esto es un paliativo y no tendrían que esperar a que muera alguien, se tiene que trabajar en la prevención del delito", afirmó Luis Rambert, miembro de la agrupación que integró el encuentro con la cúpula policial. Y agregó: "Los familiares no van a recuperar nunca más a su ser querido, todo lo que se haga ahora no tiene demasiado sentido para quienes no volverán a ver a Renata".

Por otro lado, destacaron la necesidad de "crear una segunda dependencia policial" en la zona, ya que consideran que se trata de una "localidad de grandes dimensiones".

"Una Comisaría no alcanza para las grandes dimensiones que tiene Wilde. Si un hecho ocurre detrás de las vías y la barrera está baja, un patrullero tarda mucho en llegar, es por eso que consideramos que tendría que crearse una segunda dependencia policial en la localidad", afirmó Rambert, en diálogo con éste medio.

En ese contexto, también solicitaron la "puesta en marcha del Plan Nacional de Protección Ciudadana", que apunta a la prevención y la lucha contra el delito mediante la incorporación de recursos tecnológicos y logísticos.

"Es necesario que se instalen cámaras en la ciudad y que los policías tengan los medios suficientes para comunicarse. Existe el Plan mediante el cual llevar adelante éste tipo de acciones, es importante que lo pongamos en marcha en Avellaneda", afirmó.

Renata Toscano, la arquitecta y catequista fue asesinada por un grupo de delincuentes que intentaron sustraerle el vehículo marca Ford Ka en el que circulaba por la intersección de las calles Raquel Español y Bolívar, de Wilde, en el partido de Avellaneda.

A través de testimonios aportados por testigos presenciales del hecho habrían sido "tres los asaltantes", un joven de 16, otro que tendría entre 20 y 21 años y el tercero sería un menor de 14 años. En ese sentido, los sospechosos serían intensamente buscados por personal policial en varios barrios de emergencia de la zona.

En el expediente abierto por el crimen de Toscano, ya declararon unos 20 testigos, incluyendo a policías que intervinieron en los primeros momentos del caso, tres personas que vieron la secuencia del intento de asalto.

Por otro lado, las pericias realizadas al cuerpo de la víctima arrojaron que el arma utilizada en el crimen fue una calibre N° 38.

Horas después del homicidio, efectivos detuvieron a dos mayores y dos menores oriundos de la "Villa Azul", situada a escasos 200 metros de la escena del crimen, pero pocas horas después fueron liberados por falta de pruebas en su contra.

La causa es investigada por la fiscal Mariela Bonafine, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (U.F.I) N° 2 de los Tribunales de Avellaneda.

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