Aseguran que la ciudad cuenta con un perfil proclive a recibir 30 ó 40 mil habitantes más

El martillero Miguel Angel Fernández, de la firma Fernández Millara, apuntó su perspectiva respecto de los negocios en materia de campos. Por su parte, su colega Antonio Comiso analizó la situación de los alquileres de departamentos y dio su punto de visa, con el infaltable toque político.
Durante el auge inmobiliario que se hizo evidente en la ciudad desde la crisis del 2001, el sector fue en alza. Pero varios factores atentaron con el pujante mercado.

Actualmente, la actividad en general registra un parate y los más empapados en el tema coinciden en que lentamente los signos de recuperación comenzarán a percibirse en los próximos meses, incluso, a partir del año entrante.

En ocasión de celebrarse el Día del Martillero Público, El Eco de Tandil dialogó con dos referentes del sector. Por un lado, con Miguel Angel Fernández, de la firma Fernández Millara, dedicado exclusivamente a la venta de campos; y con su par Antonio Comiso, más abocado a venta y alquileres de propiedades urbanas. Ambos analizaron desde su área de influencia, la actualidad del sector y realizaron un balance de la actividad y del panorama que se vislumbra en el futuro.

En paralelo al boom agrícola, que generó un importante movimiento de propiedades para la explotación de la actividad, el valor de la hectárea alcanzó los 10 mil dólares. Hoy, se percibe una disminución que oscila entre un 20 y un 30 por ciento.

En ese sentido, Fernández le dijo a este Diario que, al no haber buen rendimiento agrícola, es irrisorio pagar un precio elevado por la hectárea, situación a la que también atribuyó las políticas agropecuarias que impulsa el Gobierno nacional.

Por el lado de los alquileres, Comiso consideró que hacen falta propiedades con dos o tres dormitorios, para un determinado sector social que busca otro tipo de comodidades y que puede acceder a los precios. De todas formas, apostó al potencial local para un crecimiento de ciudadanos.

Los precios

actualizados

Con 27 años de trayectoria y dedicación exclusiva a la venta de campos, el martillero público Miguel Angel Fernández manifestó que el precio por hectárea de los campos de Tandil y la zona está un poco "estancado" respecto al año pasado, cuando se registraron cifras record que alcanzaron los 10 mil dólares, actualmente un número demasiado alto. Hoy en día se reconoce "una baja de entre un 20 y un 30 por ciento. Pero no va a bajar más".

Este descenso en los valores comenzó a percibirse a partir del invierno del año pasado. En este momento, "hay que calcularle unos 6.500 y 7 mil el valor por hectárea", afirmó. Y los motivos a los que se atribuye esta merma están relacionados a que "no hay rentabilidad en el campo. Aparte del mal de la política, está el mal del tiempo, porque al campo lo castigó la seca". En efecto, "si no hay rendimiento, para qué se va a pagar mucho la hectárea", analizó Fernández.

"No hay mucho campo en venta, y la gente que está comprando, anda muy indecisa", analizó el martillero. "Hay una confusión total, el Gobierno no gobierna para todo el país".

El valor está

en la tierra

-¿Qué pasó en el sector que usted maneja hace unos años, cuando la producción agrícola registró un boom?

-Cuando yo empecé, hace 27 años, la hectárea salía mil dólares. En esa época costaba vender porque decían que mil dólares la hectárea no se podía vender. Y de ahí fue despacio subiendo, subiendo (el precio). Y lo hacen subir las esperanzas, los gobiernos.

-¿Está dentro de los parámetros el precio actual de la hectárea o cree que es muy poco?

-Está muy bien, 8 mil es muy difícil sacarlo. Hoy en día vas a sacar entre 6.500 y 7 mil. Por lo menos rinde, más que eso tiene que ser muy buen campo. El campo no es para hacer las cosas apurado.

-¿Cuál es el futuro que le ve a este sector que maneja?

-Depende del Gobierno, así de claro. El campo lo único que necesita es que el Gobierno le diga que ‘trabajen como saben trabajar, llenen al país de granos y les damos la facilidad para que exporten como saben exportar’. La gente de campo sabe lo que tiene que hacer, porque hay muchas instituciones.

Creo que la situación se va a arreglar, pero no ya. Se va a empezar del año que viene en adelante, cuando esta siembra que se ha hecho ahora dé sus frutos el año que viene. Cuando termine el mandato este Gobierno, capaz que empiece a mejorar un poco.*

SEGUN ANTONIO COMISO

"No hay que ir a construir arriba

de las sierras" para seguir creciendo

El martillero público Antonio Comiso también analizó la actualidad del sector inmobiliario, desde la perspectiva de la venta y alquiler de propiedades urbanas, aportando una mirada política.

"El sector se encuentra levantando, está tomando un auge, dentro de la quietud que había, favorable para todos", comenzó diciendo el profesional.

Durante los dos meses que pasaron se registró "un movimiento más adecuado" en relación a períodos anteriores, y además "la gente dejó de tener miedo por economías turbulentas y de no querer invertir", consideró Comiso.

Asimismo, dijo que "todos trabajamos por el bienestar de cada uno de nosotros y para poder tener un crecimiento, como lo tiene Tandil, que es mucho y muy bueno. El hecho está en emprendimientos, que se van haciendo. Pero hoy el mercado te lleva a todo este tipo de cosas y vamos creciendo enormemente", señaló.

Esta ciudad, según observó Comiso, "está en 140 mil habitantes y da para 30 y 40 mil más". Por eso, hay que pensar que en el futuro, "en 10 ó 15 años, esa proporción de gente va a estar y se están haciendo cosas que favorecen".

"Se ha vendido mucho y la parte turística de Tandil se ha ampliado, y se ha construido y muy bien. Hay una ordenanza que hay que respetar, hay mucho interés en seguir haciendo construcciones", afirmó.

El que viene de afuera e invierte en Tandil, "como está ocurriendo, lo hace porque sabe que es una ciudad positiva, aparte estamos a la mitad de cualquiera de las ciudades playeras".

-Usted dijo que en unos años va a incrementarse la población. ¿Considera que la ciudad va a estar preparada, en cuanto a lo habitacional para responder a ese incremento?

-Creo que Tandil va a dar para más porque tenemos muchos espacios verdes. Hoy en día hay buenas diagramaciones perimetrales para poder subdividir y hacer muy buenas propiedades, como en el sector del cementerio, en el barrio El Cerrito y todas las extensiones que se están haciendo para el lado de la ruta. También hay barrios en construcción que vienen muy lentos, pero que se están haciendo. Hay para los distintos matices de la calidad de persona de acuerdo a lo que pueda vivir normalmente con sus ingresos.

Creo que Tandil da para tener 40 ó 50 mil habitantes más tranquilamente, porque tiene mucho espacio. Y no hay que ir a construir arriba de las sierras. Hay espacios planos y sobrados. Los servicios también se han extendido mucho, eso es una gran ventaja, y se está mejorando todo lo que es infraestructura, a futuro.

En cuanto al crecimiento interno, lo que hace a edificios y complejos, la gran mayoría son gente de Tandil, el 80 por ciento. De afuera vienen, tenemos un caudal bueno que es el estudiantado, que es un elemento importantísimo para Tandil, para el crecimiento, como también lo son la Fuerza Aérea y el Ejército. Tenemos muy buena agricultura, ganadería, tenemos pymes, industrias, que favorecen mucho a la ciudad.

Si bien estamos todos metidos en los avatares de una economía distorsionada, creo que Tandil pareciera que estuviera aislada, porque somos muy arraigados y defendemos mucho nuestra tierra.

Faltan de 2 y

3 habitaciones

-Recién habló de un repunte, que el sector se encuentra levantando...

-Sí, veníamos con muchos nubarrones por toda esta diferencia que a nivel político tomó el Gobierno con un sector de la población y después nos agarraron, como toda elección, dos o tres meses antes, que se hace un parate infernal porque todos tienen el miedo de no saber qué va a pasar después.

Después empezó a repuntar, en todo nivel. Pero si usted me dice que ve locales en el centro desocupados, yo le digo que sí; pero también tenemos que reconocer que hay valores de alquileres elevados, no hay acuerdo entre propietarios e inquilinos, entonces quien alquila decide irse porque sus ingresos no se lo permiten para poder mantenerse. Lo mismo en las propiedades, que dicho sea de paso, faltan bastantes.

-De todas formas, el sector venía de unos años muy buenos.

-Sí, y ese sector económico cayó, primero con alguna baja en los precios internacionales para el sector productivo. Pero no obstante, cae mucho cuando se entra en la pelea del Gobierno con el campo. Lamentablemente, ahí empezó a bajar. Yo no he conocido jamás en la historia un gobierno que esté enojado con un sector productivo de la población más de un año y medio. Entonces estas tozudeces perjudican mucho al conjunto de la población.

-¿Qué tipo de propiedades están faltando en la ciudad?

-La propiedad que falta en Tandil es para el inquilino que necesita de dos y tres dormitorios. Es poca la demanda que hay, dado que el esfuerzo está metido, de quienes construimos en distintos modelos de edificación, en algo más explotado, en tener mayor cantidad en un lote y no hacer una sola propiedad para poder alquilar, porque es una inversión muy alta y no genera un rédito mensual que convenga en cuanto a la inversión. Lo que se necesita son propiedades con 2 ó 3 dormitorios, con garaje, con mucho espacio atrás, que es lo que menos hay.

Hay alquileres que se están pagando 2 mil, 2.500 pesos con tres dormitorios, dos baños, garaje. Y tenés gente que lo puede pagar. Y después alquileres de dos dormitorios salen de 1.200 a 1.500, normal.

"La tierra tiene una buena

defensa de los valores"

-Usted también maneja propiedades en la zona de campos, ¿cuál es la situación actual?

-Hoy una hectárea muy buena de campo está, en Tandil, entre los 8 mil y 9 mil dólares, y que no tenga muchas mejoras, que influye mucho en el precio que pueda tener. Pero normalmente están en esos valores un campo bueno y uno regular, o mixto, puede rondar los 4.500 dólares y un ganadero entre 3 mil y 3.500.

La tierra tiene una muy buena defensa de los valores y creo que sus propietarios se lo merecen por todo lo que realmente ponen, arriesgan y pagan.

Y el precio puede disminuir de acuerdo a la demanda y oferta que puedas tener y la conversación de negocio. Hoy tendrían que andar en esa plata. Después la transacción comercial te lleva a valores insospechados en base a la forma de pago o el criterio que se le pueda dar.

-¿La cantidad de negocios inmobiliarios es menor?

-Es lo menos que hay en este momento, porque es el sector que ellos mismos manejan, que no se encuentra bien en este momento. Pero hace dos años atrás, ese sector era muy productivo y muy favorable en todo lo que generaba.*

Comentá la nota