Aseguran que fue baja la adhesión al paro sanitario

Las empresas dicen que la protesta no tuvo impacto. ATSA denunció presiones de la patronal.
La primera jornada del paro de los trabajadores del sector privado de la salud tuvo un bajo nivel de acatamiento según la información brindada por las clínicas y sanatorios locales.

El paro de 48 horas que a nivel nacional dispuso la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) -y a la cual se adhirió la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) La Rioja- es en reclamo de un aumento salarial para el sector y afecta a todos los trabajadores sanitarios que se desempeñan en el sector privado, entre otros, a los empleados de clínicas y sanatorios, mutuales, empresas de emergencia en ambulancias, geriátricos, neuropsiquiátricos e institutos sin internación.

Sin embargo, un relevamiento realizado ayer por NUEVA RIOJA entre los principales institutos privados de salud de la ciudad Capital arrojó que el impacto del paro habría sido muy bajo.

En la mayoría de las clínicas y empresas consultadas coincidieron en destacar que la actividad ayer "se desarrolló con total normalidad" y que no hubo inasistencia de trabajadores.

El paro de 48 horas dispuesto por ATSA debía cumplirse sin asistencia a los lugares de trabajo pero con el mantenimiento de guardias mínimas en todos los centros privados de salud.

Presiones

Pese a la evaluación hecha por las clínicas y sanatorios, ATSA consideró que la primera jornada del paro sanitario "tuvo un acatamiento importante" al tiempo que se denunciaron presiones de la patronal para con sus trabajadores.

"Hubo mucha presión de las patronales. Hubo amenazas de sanciones, descuentos del día e incluso de suspensiones o despidos para que la gente no se adhiera al paro", denunció Nicolás De la Fuente, secretario general de ATSA.

El gremialista destacó que donde mayor acatamiento al paro se registró fue en el Sanatorio Rioja y en el Sanatorio del Colegio Médico Gremial.

Según pudo establecer este matutino, en algunas clínicas capitalinas el paro fue acatado pero con presencia en los lugares de trabajo y el mantenimiento de guardias mínimas, tal como lo había dispuesto ATSA. "En algunos lugares se varió la modalidad que estaba prevista y se hizo huelga de brazos caídos", confirmó De la Fuente.

El paro de 48 dispuesto por la FATSA es en reclamo de una actualización salarial de casi el 20 por ciento. El sector le pide a las patronales una mejora del 12 por ciento a partir del 1 de julio pasado y de otro 7 por ciento a partir de diciembre próximo.

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