Arturo desaprovecho la oportunidad de plantear a la presidenta reclamos firmes

Pese a todos los anuncios hechos, y a la propaganda que se le dio a la elaboración de una "agenda", el gobernador correntino sólo fue hasta la Casa Rosada para mostrarse ante la prensa nacional y para decirle a Cristina Kirchner que le parece bien el dialogo.
Al fin y al cabo, y después de tantos anuncios sobre planteos firmes y pesimismo por la reunión con la presidente Cristina Kirchner, el gobernador Arturo Colombi sólo hizo una tibia alusión a los reclamos puntuales de la provincia, no dejó nada por escrito y sin embargo planteó a la primer mandataria la "necesidad de retomar el diálogo en la relación institucional Provincia-Nación porque los que tenemos la responsabilidad de gobernar debemos resolver en conjunto los problemas que afrontamos los argentinos en este contexto de crisis" según se informó desde las agencias oficiales de información.

Esa, dice el parte difundido con el claro sello del director de información pública de la provincia, fue la idea-fuerza que el primer mandatario correntino llevó hasta el despacho de la titular del Ejecutivo Nacional después de ocho meses sin intercambios directos, con el objetivo de "utilizar esta nueva instancia de diálogo para debatir las políticas que hasta hace un tiempo no estaban siendo discutidas, como la problemática de los sectores productivos".

Ese parte oficial, asegura que la presidenta recibió con cordialidad las propuestas del gobernador, acompañada por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, pero si bien coincidió con los conceptos generales se limitó a anticipar que ha instruido a su equipo, en la figura del propio Randazzo y del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrrilli, para que se aborden las cuestiones pendientes con Corrientes.

Allí quedaron englobadas las menciones que hizo Arturo Colombi en su diagnóstico de la realidad provincial: refinanciación de deudas, excedentes de la represa Salto Grande, compensaciones adeudadas a la caja jubilatoria, inversiones en obras públicas y una serie de puntos que el primer mandatario expuso.

El parte asegura además que esta vez el gobernador prefirió no dejar carpetas con apuntes en la mesa de Cristina, sino que recurrió a la oralidad con la intención de reafirmar su mirada crítica: apuesta al diálogo con la jefa de Estado pero cara a cara y sin cortapisas.

"Queremos trabajar en conjunto y estamos abiertos a escuchar a todos", dice el gobierno de la provincia que señaló la jefa del Ejecutivo Nacional a Arturo luego de que el gobernador se explayara sobre la necesidad de recuperar los intercambios institucionales regulares en pos de "resolver los problemas de la mejor manera posible".

"No hacerlo nos perjudica a todos, incluido al propio Gobierno Nacional", señaló luego Arturo en un contacto con los medios nacionales que montaron guardia para saber qué temas se habían analizado en el encuentro con la Presidenta.

Antes de ingresar a la Casa de Gobierno el gobernador también hizo declaraciones y se pronunció a favor de "reiniciar el debate, incluso en el Congreso Nacional, sobre las políticas que atañen a un sector tan determinante para la economía del país y de mi provincia, que es el campo".

Ya en el despacho de la presidenta, el gobernador profundizó en algunos ejes como el del Programa de Asistencia Financiera: "El del año pasado no pudo ser porque se firmó tarde aquí y luego no se aprobó en la Legislatura, pero este año ya están dadas todas las condiciones para firmar el PAF 2009" aseguran que Arturo le señaló a la jefa de estado tratando de convencerla de una realidad provincial inexistente.

La Presidenta también tuvo oportunidad de escuchar la pretendida situación de equilibrio fiscal de Corrientes, también irreal en rigor de verdad, que –se aseguró desde Casa de Gobierno- a diferencia de otras provincias entró al segundo semestre sin índices deficitarios, lo que fue resaltado por Arturo con un añadido medular: "Lo conseguimos a costa de una disminución del ritmo de las inversiones en obras, y eso implica una disminución también en la dinámica económica de Corrientes" al tal punto que este gobierno, pese a la publicidad, es el que menos obras realizó en las últimas dos décadas.

Después de 40 minutos de conversación amable pero "sin grandes definiciones", según se reconoció oficialmente, el gobernador se despidió de la Presidenta con la expectativa de que "continúe el contacto institucional", y el compromiso de designar a representantes correntinos para que se sumen a la organización de los actos conmemorativos del bicentenario de la Revolución de Mayo.

Fuentes de la Presidencia de la Nación, revelaron a Corrientes Noticias que la audiencia transcurrió "sin pena ni gloria" y que, confirmando el pesimismo previo, se llevó a cabo porque "había que hacerla", pero no porque "la presidenta tenga real necesidad o ganas de recibir a Arturo Colombi", a quien no perdona los ataques durante la última campaña electoral.

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