Arturo, con Cristina, en un diálogo sin feeling

Arturo planteó a la Presidenta la necesidad de "retomar el diálogo" y manifestó un moderado optimismo. Ante los medios nacionales no quiso decir que la Provincia fue discriminada.
El gobernador Arturo Colombi planteó ayer por la tarde a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la "necesidad de retomar el diálogo en la relación institucional Provincia-Nación porque los que tenemos la responsabilidad de gobernar debemos resolver en conjunto los problemas que afrontamos los argentinos en este contexto de crisis".

Fue la idea-fuerza que el primer mandatario correntino llevó hasta el despacho de la titular del Ejecutivo Nacional después de ocho meses sin intercambios directos, con el objetivo de "utilizar esta nueva instancia de diálogo para debatir las políticas que hasta hace un tiempo no estaban siendo discutidas, como la problemática de los sectores productivos".

Los resultados, sin embargo, parecen magros a la luz de la comparación con lo que otros mandatarios anunciaron tras reunirse en esta nueva etapa, tras la derrota del 28 de junio pasado, con Cristina.

No obstante ello, la Presidenta recibió con cordialidad las propuestas del gobernador, acompañada por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, pero si bien coincidió con los conceptos generales se limitó a anticipar que ha instruido a su equipo, en la figura del propio Randazzo y del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, para que se aborden las cuestiones pendientes con Corrientes. No hubo demasiadas precisiones para las reivindicaciones que merecen los correntinos, más que el propio Gobierno provincial.

Allí quedaron englobadas las menciones concretas que hizo Arturo Colombi en su diagnóstico de la realidad provincial: refinanciación de deudas, excedentes de la represa Salto Grande, compensaciones adeudadas a la caja jubilatoria, inversiones en obras públicas y una serie de puntos que el primer mandatario expuso en detalle pero haciendo uso de una buena capacidad de síntesis.

Esta vez el gobernador prefirió no dejar carpetas con apuntes en la mesa de Cristina, sino que recurrió a la oralidad con la intención de reafirmar su mirada crítica: apuesta al diálogo con la jefa de Estado pero cara a cara y sin cortapisas.

"Queremos trabajar en conjunto y estamos abiertos a escuchar a todos", señaló la jefa del Ejecutivo Nacional a Arturo luego de que el gobernador se explayara sobre la necesidad de recuperar los intercambios institucionales regulares en pos de "resolver los problemas de la mejor manera posible".

"No hacerlo nos perjudica a todos, incluido al propio Gobierno Nacional", señaló luego Arturo en un contacto con los medios nacionales que montaron guardia para saber qué temas se habían analizado en el encuentro con la Presidenta.

Antes de ingresar a la Casa de Gobierno el gobernador también hizo declaraciones y se pronunció a favor de "reiniciar el debate, incluso en el Congreso Nacional, sobre las políticas que atañen a un sector tan determinante para la economía del país y de mi provincia, que es el campo".

"Yo creo que es importante este llamado al diálogo, pero como puntapié inicial para discutir los temas y producir los cambios que se están esperando en medio de un contexto de crisis donde las provincias del norte del país están en condiciones de mayor vulnerabilidad", indicó ante en enjambre de cronistas de los canales nacionales de TV.

Ya en el despacho de la Presidenta, el gobernador profundizó en algunos ejes como el del Programa de Asistencia Financiera: "El del año pasado no pudo ser porque se firmó tarde aquí y luego no se aprobó en la Legislatura, pero este año ya están dadas todas las condiciones para firmar el PAF 2009".

La Presidenta también tuvo oportunidad de conocer la situación de equilibrio fiscal de Corrientes, que a diferencia de otras provincias entró al segundo semestre sin índices deficitarios, lo que fue resaltado por Arturo con un añadido medular: "Lo conseguimos a costa de una disminución del ritmo de las inversiones en obras, y eso implica una disminución también en la dinámica económica de Corrientes".

"Por eso es tan importante la refinanciación", señaló el primer mandatario provincial ante Cristina, quien a la hora de las respuestas definitorias dejó abierta la puerta para continuar las tratativas con Corrientes en ámbitos técnicos, es decir, entre los equipos económicos de Provincia y Nación.

Después de 40 minutos de conversación amable pero sin grandes definiciones, el gobernador se despidió de la Presidenta con la expectativa de que "continúe el contacto institucional", y el compromiso de designar a representantes correntinos para que se sumen a la organización de los actos conmemorativos del bicentenario de la Revolución de Mayo (pedido que le fue formulado antes de entrar al despacho presidencial por Oscar Parrilli).

En un balance de la audiencia con Cristina, el gobernador manifestó un optimismo moderado porque "el gesto de abrirse al diálogo es positivo pero considero que es un primer paso; todavía falta lo más importante, entrar de lleno al debate para generar las soluciones que esperamos todos, especialmente los que defendemos el federalismo como sistema de gobierno y una distribución equitativa de los recursos".

"La Presidenta nos escuchó, es importante porque se revierte la situación de no mantener una relación fluida y por eso esta audiencia es positiva, pero también ella nos expuso los inconvenientes de tiene la Nación con ejemplos como el de la imposibilidad de continuar con la política de subsidios; a eso nosotros le explicamos que hay salidas, que en Corrientes tenemos planes y que planificamos el desarrollo a través del estudio que se hizo en conjunto con el Banco Mundial, así que yo expreso buenas expectativas por lo que viene a futuro más allá de que el escenario es complejo y de que la clave de los grandes temas como la coparticipación será el Congreso; allí debemos discutir esas cuestiones", concluyó Arturo.

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