Arturo Colombi, un hombre acorralado que solo piensa en la retirada

Tiene demasiados factores negativos en contra, sus socios lo abandonan, sus allegados le dan la espalda, al hombre que manejo durante cuatro años la provincia a fuerza de billetera hoy ya ni le atienden el teléfono y hasta su "padrino" nacional coquetea con su principal opositor.

Solo, con su mano derecha preso y con los dirigentes que lo empujaron a esta situación "escondidos"; abandonado por sus socios políticos a los que nunca les cumplió los acuerdos; con una oposición que se aglutina en torno a la idea de darle el golpe de gracia; presionado desde la misma vice presidencia de la Nación desde donde le recomiendan retirarse y con los fantasmas de las causas judiciales en su contra por graves casos de corrupción, el gobernador Arturo Colombi piensa por estas horas en retirarse de a segunda vuelta electoral e incluso adelantar la entrega del poder como un único acto responsable de su gestión que evite dos meses de un vacío de poder en la provincia.

En las últimas horas y tras el golpe electoral del último domingo, el primer mandatario provincial se encontró en soledad, en medio de un tembladeral político y un estado de ansiedad que sólo controla con fuertes dosis de calmantes nerviosos, pero que las expresiones de su rostro ya no pueden ocultar. El túnel se volvió cada vez mas oscuro para Arturo Colombi, y el pequeño rayo de luz de esperanza que antes veía ya casi ha desaparecido.

Su panorama no es el mejor. Quedó cinco puntos abajo para la segunda vuelta. Sus socios del PaNu le dicen que no tienen nada porque pelear y le recomiendan que se baje, al igual que muchos referentes de primera línea del Justicialismo desde donde ya acuerdan con Ricardo Colombi los pasos de una futura gestión conjunta y, como si todo esto fuera poco, sus socios liberales, que el domingo lo sancionaron con un fuerte corte de boletas, no se cansan de repetir que no les cumplió y que el sector liderado por Pedro Cassani tenía razón en la interna celeste y detrás de él, y en consecuencia del candidato de ECO, se encolumnan para el 4 de octubre.

Este martes, cuando lo llamaron desde la vice presidencia de la Nación para "aconsejarlo" en el sentido de que era mejor bajarse del ballotage, recibió la noticia que menos esperaba, que su "padrino" el vice presidente Julio Cobos, hombre acostumbrado a los cambios de rumbo, había levantado el teléfono para felicitar a Ricardo Colombi, a quien ve hoy como el hombre al que debió haberse aliado. "Me equivoque con Arturo" asegura un allegado al mendocino que soltó cuando se enteró del resultado electoral, algo que fue nada mas que la frutilla el postre compuesto por una amplia carta de hechos de corrupción que envuelven hoy al gobernador correntino y muchos de sus allegados.

Las encuestas constituyen otro de los factores importantes que pesan por estas horas en la decisión que madura Arturo Colombi. Ya no está el uruguayo Luis Costa Bonino para hacerle oír falsos cantos de sirenas, y sabe que del otro lado Enrique Zuleta Pucceiro maneja números que le dan una muy cómoda victoria a Ricardo Colombi en el ballotage, y sabe también que el prestigioso encuestador, que trabajo también para él, en la única elección que le ganó a su primo en el 2007, no se equivoca, ya se lo demostró este domingo.

En definitiva un panorama negro, muy negro para el gobernador correntino en cuyos oídos ya no suena la cumbia de "Los Arturos", sino la fría letra de "La Balsa" compuesta por el genial Tanguito. "Estoy muy solo y triste acá en este mundo abandonado / tengo una idea es la de irme, es la de irme al lugar que yo más quiera / Me falta algo para ir, pues caminando yo no puedo / me construiré una balsa y me iré a naufragar".

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