Arturo Colombi ahora traicionó a Cobos y busca un desesperado acuerdo con Néstor Kirchner

Acorralado por la Justicia y por la realidad política, el gobernador correntino ha decidido embarrar la cancha en los últimos quince días de campaña buscando acuerdos con el kirchnerismo e intentando reducir el número de asistentes a las urnas el 4 de octubre como una manera de restarle votos a la oposición. Ataques indiscriminados a sus adversarios, falsas denuncias mediáticas y promesas –que nunca cumplirá- de entregar gran parte de su gabinete forman parte de esta estrategia.

Después de haber atacado al kirchnerismo con furia y de haber presentado el proyecto del vice presidente Julio Cobos, el gobernador Arturo Colombi desesperado por lo mal que le dan las encuestas ha decidido traicionar al mendocino ofrecerse incondicionalmente a Néstor Kirchner a cambio de un apoyo nacional en lo económico y provincial en cuanto a la estructura del Justicialismo en Corrientes.

Así en las últimas horas, mando a ofrecer al santacruceño sus legisladores nacionales, un senador nacional y dos diputados hoy y dos senadores y dos diputados a partir del 10 de diciembre, a cambio de volver a encolumnarse dentro del kirchnerismo abandonando las filas del cubismo. Una nueva traición política a cambio de una luz de esperanza que le permita soñar con su reelección.

Tras su fracasada recorrida por Casa Rosada la semana pasada, Arturo Colombi intentó volver con Cobos. Pero se encontró con que el vicepresidente le soltó la mano y hasta le recomendó bajarse de la segunda vuelta. Entonces volvió a Corrientes a pedirle ayuda a sus amigos Rubén Pruyas y Rodolfo Martínez Llano, quienes a su vez llamaron al "Chueco" Mazzon para que oficiara de intermediario con el presidente.

Mientras esas gestiones se realizan en Buenos Aires, en Corrientes e puso a hacerle ofertas al peronismo. Arturo Colombi promete remover a cuatro de sus ministros y al presidente del Banco de Corrientes S.A. Su esposa Virginia Almará sería una de las desplazadas para que su cargo pase a ser ocupado por Luis Acosta Rivellini. Alfredo Aun dejaría la Producción y su lugar lo ocuparía "Pochi" Leguiza, un hombre ligado estrechamente a Fabián Ríos, quien además ubicaría a una persona de su propio riñón como titular del Banco de Corrientes. Félix Rolando Morando de la mano de Rubén Pruyas asumiría en Acción Social.

Martínez Llano por su parte se reserva para colocar sus hombres en puestos de la Justicia Provincial que quedarían vacantes ante una planificada oleada de juicios políticos a jueces y fiscales actuales que la administración conservadora considerad no confiables a sus intereses.

Otra de las patas de la estrategia es la postergación del ballotage. LA idea de Arturo es llevarlo al 8 de noviembre, aunque su ministro secretario de la gobernación, Carlos Fagúndez reconoció este lunes que podría ser al 11 de octubre. Cualquiera de las dos fechas no sólo sería inconstitucional sino llevaría a quienes firmen la convocatoria a quedar incursos en graves delitos como funcionarios públicos.

En ese sentido trabaja el PJ que insiste con descabelladas denuncias de fraude, pese a estar cerrado y certificados los resultados del escrutinio definitivo, y que entre hoy y mañana llegarán a la Justicia tal como Corrientes Noticias lo había anticipado en exclusiva la pasada semana.

Arturo necesita ese tiempo para tomar medidas de neto corte electoralista como ser un aumento salarial que provocaría un gran inconveniente a corto plazo: si es el triunfador en las elecciones no podría cumplir con el en los próximos dos mees, y si el ganador es Ricardo Colombi su equipo económico debería poner en marcha un plan de contingencia para poder sostenerlo.

Finalmente, y como parte de la campaña sucia que se planea, aparece la estrategia de agredir sin contemplación es a Ricardo Colombi. Y muestra de ello son la denuncias mediáticas de Arturo Colombi este fin de semana en Curuzú Cuatiá y Monte Caseros y potenciadas este lunes por Noel Breard, José María Roldan y Erick Martínez en emisoras oficialistas, pero especialmente en la ultra arturista Sudamericana.

La idea del oficialismo es hacer aparecer esos ataques como una pelea de dirigentes que lleve a la gente a rechazar el acto electoral del próximo 4 de octubre, un marco en el que creen desde el gobierno puede obtener alguna ventaja el Frente de Todos.

Un panorama complicado, donde cada actitud de Arturo Colombi y sus seguidores aparece como un nuevo manotazo de ahogado que busca salvar un proyecto en franca caída y donde poco ya importa a esta altura el mensaje de las urnas o la voluntad popular.

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